domingo, 4 de noviembre de 2007

El harakiri de Citigroup

Robert Rubin, exsecretario del tesoro o exministro de economía de los Estados Unidos, es el llamado a dirigir provisionalmente el nuevo rumbo que emprenderá la corporación bancaria y de seguros mas grande del mundo –Citigroup- aquejada en estas ultimas horas de cuentas impresentables –perdidas de miles de millones de dólares en inversiones de alto riesgo- que desde mediados de octubre habían hecho insostenible la situación de su presidente, Charles Prince, quien finalmente ha presentado su dimisión a la junta de directores que en estos últimos cuatro años había agradecido sus servicios con un sueldo de 50 millones de dólares y 87 millones mas en acciones del grupo. La crisis del sector hipotecario en los Estados Unidos, la especulación inmobiliaria, los créditos y prestamos a compradores poco solventes van a seguir todavía creando situaciones complejas en bancos e instituciones financieras, no solo de los Estados Unidos sino de otros muchos países que –a veces sin saberlo- compraban y refinanciaban paquetes de hipotecas a empresas muy solventes que escondían por debajo créditos que ahora han resultado ser impagables. Citigroup, 200 millones de clientes en mas de 100 países, ha reconocido que sus deudas reales e incobrables superan los 8 mil millones de dólares y pueden sumar hasta mas de 11 mil en un mercado en el que ha bajado la inversión en ladrillos y han aumentado los impagos.