jueves, 22 de noviembre de 2007

Thanksgiving, respiro festivo

La bolsa se va de fiesta, pero no hace huelga, aunque serian muchos los inversores que se darian un respiro ante tanto y tanto sobresalto. La economia estadounidense no esta para echar cohetes, por eso en este Thanksgiving los consumidores seran los primeros en decir si llegan o no con apuros hasta final de mes y si como dicen los que saben -el presidente de la Reserva Federal no se atreve a decir abiertamente que llegan las vacas flacas- los créditos y las hipotecas les ahogan como para no hacer grandes excesos: trasnochar y salir de compras, en busca de unas gangas que convierten este único puente festivo en el mejor fin de semana de ventas que viven los Estados Unidos animados sus ciudadano - ademas- no solo por las grandes rebajas sino porque tambien –como les dijo George Bush despues del 11 de septiembre del 2001- comprar es hacer patria.
LA TRADICIÓN OBLIGA
La fiesta y la noche de Thanksgiving son la mejor oportunidad para viajar en un país inmenso. Es la ocasión para reunirse por una vez en familia. Sin que sirva de mas precedente que esperar hasta el año próximo y hasta el próximo Día de Acción de Gracias para sentarse alrededor de una mesa y compartir una viandas que por lo general tienen al pavo como protagonistas. Pavos enormes y hermosos, sea dicho de paso, que se cocinan prácticamente durante toda la semana, pero a los que hoy se mete a fuego lento en el horno, mientras se preparan salsas y pasteles con la familia sentada delante del televisor, viendo jugar a sus ídolos al futbol americano y esperando salir a comprar eso que mas les hace falta antes de regresar al avión –mas de 27 millones son los estadounidenses que han utilizado en sus desplazamientos ese medio- un viaje de regreso que acaba el lunes, dia para seguir recordando que se vive en tiempos de Navidad.