sábado, 10 de noviembre de 2007

Elecciones 2008: Cincuenta y cinco dias en Iowa

Otra vez Iowa, pero esta vez solo haciendo sonar la campana de la ultima vuelta. Cincuenta y cinco dias todavia para celebrar aqui el 3 de enero los caucus que reparten algun pedacito de las llaves de la Casa Blanca entre los candidates democratas y republicanos a la presidencia de los Estados Unidos. Esta noche /Dia de veteranos, con el recuerdo en Washington del 25 aniversario del monumento mas sobrecogedor dedicado a los caidos en Vietnam/ esta noche en Iowa los democratas pasan su examen final. Es una cena en la que mas de 9000 comensales quieren escuchar lo que estos ultimos meses de puerta a puerta, en cafes o escuelas, pero siempre en pequenas asambleas han esuchado de senadores como Clinton u Obama, gobernadores como Bill Richardson o excandidatos estilo John Edwars. Iowa desde aquellos dias de la Guerra de Vietnam se hizo diferente. Presume de examinar programas, ideas de unos candidatos a los que toca y pregunta de cerca y mirandoles a los ojos por las posibles soluciones a sus problemas cotidianos. Por eso Hillary ha empezado a tragar saliva y Obama a cortarle la hierva que pisa. Ella -dice The Wall Street Journal y los firma una mujer- no es ni se parece aquella otra dama que llamaron de hierro pero, si como en el ultimo debate en Philadelphia, levanta la bandera sexista para justificacion, los votantes de Iowa puede darle por todos los costados. La ultima vuelta que empieza a correrse esta noche con la cena-mitin de los democratas de Des Moines hace recorder con su campana que en la reciente historia politica del estado ninguna mujer ha podido revalidar en las urnas su intencion de ganar un escano en el edificio majestuoso del congreso que en Des Moines corona una cupula dorada y brillante al sol que mas quieren que caliente o en aquel otro mas lejano del Capitolio de Washington desde donde Hillary, como padre y madre de la patria, intenta dar el salto mortal con el que llegar a la presidencia de los Estados Unidos.