sábado 21 de noviembre de 2009

Esther, la sonrisa



Es ley de vida, pero a la muerte de tus seres queridos no hay nunca manera de acostumbrarse. Caen bombas cada vez más cerca, me decía un buen amigo no hace muchos años. Ahora sé que no son bromas, que la vida pasa en un suspiro y que la gente buena tampoco tiene patente de corso. Esther ha dicho basta por primera y última vez en su vida el mismo día que cumplía 80 años. Basta, tía, basta... Basta, por ahora, basta de ver tu sonrisa, tu eterna sonrisa. Basta de buscar aire, aire por el que has luchado estos últimos años. Basta de ser como solo tú eras. Viuda, madre, abuela, tía... y Revillina para explicarlo casi todo. Te has ganado a pulso, tía Esther, el descanso eterno. Nos dejas el ejemplo, los recuerdos, la memoria. Aquel ir y venir de la mano de Enrique, tu mejor abogado. Aquella primera vez que escuché como el cáncer se puede llevar a quienes más quieres. Las Navidades en la calle Postas con mis primos pequeños porque de mayores algunos se fueron antes de tiempo. Los veranos y el teatro en vuesta casa de Lavecilla. El descubrimiento de que la carne de caballo era un exquisito desayuno. Las tertulias en las diferentes casas viejas de Astorga que tu sola convertías en museos. Las visitas siempre gozosas para darte un achuchón estos últimos años en León. La última vez que comimos juntos y mirándonos a los ojos en el Restaurante Luniega. La mano, esa mano que me apretaba y me decía todo cuando la enfermedad te obligó a estar mas callada que de costumbre. Basta, tía, basta porque me queda tambien tu último mensaje. Este pasado verano hablabas ya solo con los dedos. Tus hijas te habian enseñado su particular lenguaje de los signos. Me apretabas con tu mano mi mano. Sostenías en la otra, la esquela recordatorio de tu hermano recién fallecido. Decías sí con el dedo indice. Sabías decirlo tambien hasta en silencio. Sabías y has sabido decirlo siempre: la vida es de quienes saben reir y levantarse siempre -pase lo que pase- con una sonrisa en los labios. Que difícil, pero contigo hemos sabido y aprendido a que no es imposible.

martes 17 de noviembre de 2009

El aire, la solución

Los chicos de la Coca Cola han invitado a un amigo mío a dirigirse a sus más altos directivos. Es curioso, el encargo es en la estadounidense ciudad de Atlanta y tan solo a dos semanas vista. La idea pasa por inyectar en los más altos ejecutivos de la bebida de las burbujas un nuevo manual de resistencia. Coca Cola busca ideas. Necesita de nuevos elementos para mantener en alto su pabellón. No es nada nuevo. Pasa siempre en los negocios. Las mejores empresas saben de cómo hay que renovarse o morir. Coca Cola no iba a ser la excepción. Hace más de cien años, mi familia política tuvo en España una oferta parecida. No había que hablar, entonces se trataba de vender. Había que introducir la que luego fue bautizada como la chispa de la vida en la soleada piel de toro. Fueron primero a Cataluña en busca de representantes. Y allí se toparon con el bueno de un Riu para decirles eso que saben decir los buenos comerciantes. Primero ver y luego vender. Así empezó una historia que este fín de semana me ha recordado quien ahora llaman un empresario emprendedor. La idea del antepasado familiar era de puro perogrullo. Cuando le abrieron una botella y probó el jarabe solo le vino a la cabeza una respuesta. Esto, señores, es como nuestra zarzaparrilla pero en malo. Gracias por su tiempo y por donde han entrado pueden salir con todos mis respetos. El tatarabuelo de mi esposa se quedó tan ancho como todo un caballero. Murió rico y dejando buena herencia a una saga que no tardó en dilapidar toda su fortuna. No fue la guerra, que tambien, fueron los malos negocios y seguramente la ausencia de la Coca Cola quien privó a sus descendientes de hacer pingües beneficios. Eran otros tiempos aunque las consecuencias pueden ser las mismas. Si aquel Riu hubiese aceptado en quince minutos la propuesta que ahora en minuto y medio aceptó mi amigo otro gallo le hubiera cantado. Coca Cola España no sé si sería lo que es ahora. Lo que sí es verdad es que los ejecutivos de Coca Cola USA van a flipar en colores. Mi amigo, otro español que triunfa en los Estados Unidos, se ha sacado de la chistera una ponencia extraordinaria. No es nueva, la repite siempre que le pagan. Es original y llamativa. No hay quien pueda permitirse el placer de llevarle la contraria. El futuro -es la idea base de su ponencia- el futuro está en el aire. Así, como quien no quiere la cosa. Una idea tan original que, por elemental y sencilla, levanta oleadas de pasión y riadas de admiradores. El aire, señores, el aire es lo que tocamos todos, lo que bebemos, lo que separa su botella del consumidor, lo que tiene que cruzar el líquido elemento hasta llegar a la boca del cliente potencial. A ver si se enteran. El aire es la solución, la panacea, el futuro con el que arreglar crisis y problemas.

miércoles 11 de noviembre de 2009

España en parabólica

Vender la imagen de España es solo cuestión de los españoles y de sus medios de comunicación. Hay que reconocer que los satélites han acabado haciendo saltar por los aires todas las fronteras. No hay que ser muy listo para entender que todo puede pasar delante de nuestros ojos en vivo y en directo. Es lógico que en los Estados Unidos y hasta en sus antípodas vean como el Alcorcón se merienda a un histórico que llaman Real Madrid. Todo es normal, hasta que casi a la misma hora, otros prefieran seguir el duelo con el que Barack Obama despedía a sus soldados en el cuartel tejano de Fort Hood. La idea es que vivimos en un mundo globalizado aunque a veces nos cueste comprederlo y llevarlo a la práctica. Escribir en Madrid para ser escuchado y entendido en Pakistán ni es fácil ni debe resultar sencillo. Contar cada noche lo que pasa en mi país a ciudadanos españoles que viven en el extranjero quiero pensar que resulta complicado. No digo nada si además hay que contárselo a gentes de buena fe. Turistas del mañana o espias del presente. Hasta diplomáticos del mundo que ahora se rien cuando sus colegas españoles comentan que desde su Ministerio les ham prohibido participar en programas tan peligrosos como Españoles en el Mundo. Informar, como hacian en La noche en 24 horas siempre ha sido una tarea más complicada de lo que algunos se piensan. Ponerse delante de una cámara y decir que en España estan buscando una ingenieria político jurídico diplomática para resolver el secuestro de un barco pesquero es de nota. Seguir hablando de lo mal que está el patio en materia económica pone los pelos de punta. Dejar que un político hable de política y corrupción es un órdago a la grande. Escuchar a los teóricos expertos sus reflexiones en voz alta puede llegar a poner el alma en un puño. Todo es manifiestamente mejorable, pero la soluión llega antes de un minuto. Un concejal de Granada de apellido Moral explica cómo a las putas van a trasladarlas a un lugar más propicio para que sigan ejerciendo la profesión más antigua del mundo. Mi amigo Pepe Hervás lee las portadas de los periódicos. Escucho que en la primera página de Público dicen lo que RTVE ha callado hasta ese momento. Luis Fernández presentará su dimisión como director general de la Casa el próximo viernes. Sin comentarios, para qué además. Y yo en la camita, escuchando a Vicente Vallés con muchas horas de retraso y gracias a la parabólica. Me voy a dormir, pero todavía hay que contar y vender cómo es España y los españoles. No estoy grabando, no estoy dormido, pero Hervás lee en La razón cómo la Junta de Extremadura ha montado talleres gratuitos para enseñar a masturbarse a los jovenes. Discriminación. Dicen jóvenes y no jóvanas y jóvenes como gustan repetir quienes hablan de ministras y de ministros. Que falta de corección, que falta de talante... Ahora, el slogan me ha encantado: El placer está en tus manos. Y luego y como última imagen un homenaje al aniversario de Barrio Sesamo con Epi y Blas y hasta con la rana Gustavo.

domingo 8 de noviembre de 2009

Nidal Hasan, por qué

Una pregunta siempre necesita de respuestas. Es lo mejor, siempre debiera buscarse más de una explicación para una sola pregunta. Ya sé, esto no es verdad pero me gustaría que lo fuese. Hay situaciones que una pregunta no puede nunca dejar de tener respuestas diferentes. Hace setenta y dos horas, en la base militar estadounidense de Fort Hoot (Texas) hubo un tiroteo. Hasta el día de hoy, la pregunta sigue siendo la misma. Nidal Hasan tiene que dar una explicación a su locura. Todos la esperan, incluso los faniliares y amigos de sus trece víctimas. Los medios de comunicación escarban detalles y hasta hacen gráficos sugestivos de la que hasta ahora fue la vida y milagros de Hasan. Nadie puede pasar por alto su estado mental y su condición religiosa. Los debates abiertos entre ilustres personajes del mundo militar, la política y los siempre incondicionales opinantes muestran una radiografía de las diferentes escalas de la tragedia. Sorprenden algunas palabras y más algunos silencios. Hay un denominador común a la hora de buscar explicaciones a la tragedia. El trauma de la guerra es parte de esas muchas repuestas que se buscan para la pregunta. Siempre lo mismo. Las formas son siempre importantes a la hora de presentar los detalles. Idiosincracia estadounidense obliga. Hablar de musulmanes en el ejercito y en el país que todavía vive con las banderas a media asta y que espera funerales de estado el martes próximo no está bien visto. El detalle no es baladí. La última aportación sobre esta materia hay que buscarla en ese gran archivo de la memoria que es internet. La página esta fechada poco después de los atentados del 2001. Nada se dice allí de cuantos musulmanes hay en el ejercito estadounidense. Menos mal, porque todos los musulmanes que hay en el ejercito son ciudadanos de este país como Nidal Hasan. Militares profesionales que se ocupan de ir a la guerra o de tratar los traumas que la guerra provoca en sus conciencias. Hasta aquí nada anormal pero hay más. Muchos militares, como Hasan, deben al ejercito su carrera y su formación. A Hasan le pagaron su graduación en la tristemente famosa Universidad de Virginia Tech. Había trabajado en Washington DC antes de ser trasladado a Texas. Vivía cerca de Fort Hoot donde ahora los investigadores escarban en su vida. Todos quieren saber más y es entoncés cuando surgen las preguntas. La locura de Hasan se convierte en propiedad universal. Interesan las hipótesis y la que será la conclusión definitiva. La respuesta, esa respuesta que debe hacer libre a muchas cociencias. Nidal Hasan ha dado la que pudierá ser su última sorpresa. Es esta ocasión no encontrará la reprobación de sus padres muertos. No tendrá que sentir ya más presiones de compañero y jefes. Sea cual sea la respuesta, la suerte de Hasan parece echada. Hay trece víctimas y familias rotas. La verdad nunca les hará libres. Los muros de Fort Hood siempre han escondido secretos a voces. Hace mas de un año, una madre de una soldado me contaba en Alaska como solucionan los problemas en el ejercito de los Estados Unidos. Ella ha cuidado de su nieta mientras su hija recibía preparación en Fort Hood. Simpre es igual, como cuando le tocó ir a Irak a participar en la que fue llamada Tormenta del Desierto. Entonces, la mujer soldado era soltera. Cuando regresó le tuvieron que dar tratamiento. Gentes como Hasan ayudan a la recuperación de los soldados. Nunca dejaron a su madre enterarse de lo que paso. Ella nunca se lo ha contado. Años después ha vuelto a repetirse la historía. Lloran juntas, pero nunca más han hablado de aquella guerra ni de la que ahora sigue librándose en Irak o Afganistán. La tragedia protagonizada por Nidal dará mucho que hablar. Ruido de voces y lamentos pero la investigación y su protagonista visten siempre de caqui. Esta vez, la locura ha sido en casa y la verdad será dificil que haga libres a padres como mi amiga de Alaska. El silencio es la mejor medicina que puede aplicase antes y después de la locura.

martes 27 de octubre de 2009

Fútbol y política


Las ausencias acaban siendo la mejor garantia de los éxistos. El fútbol brinda esta semana sus mejores ejemplos. Los equipos grandes visitarán a los más modestos en la Copa del Rey. El Barcelona viaja a León con sus segundos espadas.Es lo mismo que en antaño, cuando los leoneses fueron cantera del barcelonismo. Los reservas y sus jugadores del filial son en realidad figuras en el banquillo comparadas con quienes casa semana sudan la camiseta en equipos inferiores. La liga de fútbol en España es como la vida. Hay que conseguir la victoria y ahora se demuestra que nunca es a cualquier precio. Una pelota tiene como la caja de muchos ayuntamientos españoles secretos a voces. No hay que generalizar, pero la tentación está que ni cantada. No todos los clubes ni ayuntamientos son iguales ni tan siquiera en la fórmula de adquirir slogans. De un tiempo a esta parte, el Barcelona es capaz de sorprender siempre. Incluso sin hacer ruido y tan solo con buscarse en internet su tarjeta de presentación. Ahora Guardiola y sus colaboradores venden un curso para jugar como sus estrellas. Nike lo subvenciona y lo paga. Solo hay que comprar botas para conseguir una clave. Casualidades. Es casi lo mismo que hace la justicia cuando entra en las casas consistoriales. El espectáculo salta a la vista de todos los mortales. Hay figuras deportivas y figuras políticas al mismo nivel. Politicos y deportistas capaces de atrapar las atenciones del pueblo. Messi es tan escurridizo como Zapatero. Puyol tapa tantos huecos como Rajoy. Las broncas de Eto son como las que se montan Esperanza y Alberto. Ladrones, o supuestos ladrones, en todas partes. Nos dejan boquiabiertos. Los espectadores hacen la ola. En el Camp Nou sueñan con repetir el difícil triplete. En la calle, mientras, nos seguinos frotando los ojos ahora que nos hemos acostumbrado a vivir sentados.

domingo 25 de octubre de 2009

Terror

Es siempre igual aunque parece diferente. No hay forma humana de llegar a ponernos de acuerdo. El terror es terror, pero cuando buscamos definiciones saltan chispas. Esta mañana en Bagdad han vuelto a ver los fantasmas. La realidad es más sencilla por ser mucho más dolorosa. Las calles céntricas de la que sigue siendo capital de Irak se han vuelto a teñir de sangre y fuego. Los números son escandalosos. Casi centenar y medio de muertos y medio millar de heridos. Si eso hubiese pasado en las calles de Europa o de los Estados Unidos... Es una realidad que clama al cielo. No hay dos muertos iguales, ni justicia que se tape los ojos cuando trata de aplicar el fiel de la balanza. El atentado de Irak es todo menos explicable. Siempre encontraremos razones para la barbarie, pero nunca explicaciones. Las víctimas no hablan.Los suicidas no regresan para contarlo. Los que se quedan no olvidan. En muchos casos, el odio será la mejor herencia. Palabras, comunicados y condenas. Palabras. Es siempre lo mismo. El futuro vuelve a ser la esperanza. Irak quiere ir a las urnas el próximo enero. Antes hay que fabricar normas y calendarios. Hacer zona verde la que hoy fue calle de sangre y fuego. Dar seguridad a todo un país que vive en guerra y en continua amenaza desde una invasión que se justificó en acabar con supuestas armas de destrucción masiva. La misión que dieron por acabada hace mas de un lustro todavía continua. Es posible mirar hacia otro lado. Hacer de Afganistán centro prioritario de atenciones. Pasar pelotas sobre el alero y hasta meter goles por la escuadra. Es más de los mismo. Las armas del terror siguen siendo tan letales como el mas pequeño de los cilíndros que pueda cargarse con milímetros de odio.

viernes 23 de octubre de 2009

Día de Acción Climática

Los pronósticos meteorológicos que se hacen en los Estados Unidos llegan a ser sorprendentes. Los ciudadanos están en disposición de saber siempre cuanto y cuando llueve. Se les ofrece la posibilidad de salir de caso con una previsión rigurosa de litros a soportar en su trayecto a la oficina. Saben de antemano las horas con más polen y más mosquitos. No van a ignorar en invierno cuantos centímetros de nieve caerán sobre su casa. Anuncian tornados y huracanes para evitar desgracias mayores. También se equivocan, pero eso ya sabemos que son gajes generales del oficio. Hay remedios y de un tiempo a esta parte justificaciones a voces. Nos estamos cargando el planeta. Hasta aquí, lo sabido. Lo que nos dicen o descubrimos con gran dolor de nuestro corazón. ¿Qué hacemos?. Poca cosa, salvo ponernos en la cola de los activistas, engrosar la nómina de los afectados o acabar abonados a esa gran mayoría silenciosa que no sabe o no contesta. Este sábado tenemos la oportunidad de salir de la ignorancia. Se celebra el Día Internacional de la Acción Climática. Esta claro. No llegaremos a ninguna parte, pero ya tenemos otro Día. Lo difícil es ponernos en la senda de la soluciones. Hay gentes y asociaciones para todo, tantas como empresas y empresarios, políticos y políticas, estados y gobiernos. El próximo diciembre va a celebrarse una Cumbre internacional en Copenhague bajo los auspicios de Naciones Unidas. Hasta entonces hay tiempo para todo y para todos. Organizaciones como The Yes Men o 350.0rg vienen desde hace tiempo pregonando su buena nueva. Ellos imaginan un mundo del revés y son capaces de suplantar la realidad para dar a conocer la que se nos viene encima. Llegan hasta donde pueden y les dejan. A veces, hasta el fondo del mar. Hace una semana, el gobierno de las Maldivas celebraba la primera reunión subacuática del mundo. Consejo de ministros bajo el agua. Toda una experiencia para poner los pelos de punta y el cerebro a remojo. Las Maldivas -mensaje- quedarán cubiertas por el agua si nadie lo remedia. Los termómetros siguen en alto y llevamos años buscando soluciones sin dejar de mirar hacia otro lado. En pocas horas, se abre un tiempo para saber. Es bueno hacer campaña, incluso pensando que la filosofía de Mafalda es siempre la solución extrema. Paren el mundo que me bajo.

viernes 9 de octubre de 2009

Me escribe Obama...

No soy el primero, ni tampoco el único a quien escribe cartas el presidente de los Estados Unidos. Barack Obama se hizo con cientos de miles de correos electrónicos cuando aspiraba a convertirse en residente de la Casa Blanca. Desde hace un par de años me escribe cartas que nunca termina de llevar el viento. Esta resulta especialmente significativa. Es Obama, es el presidente de los Estados Unidos quien después de recibir el Nobel confiesa que el premio lo utilizará como estímulo. Es más, es un premio que quiere compartir con los ciudadanos del mundo, él -que solo en verdad- es un novel presidente de los tres que en activo han recibido el galardón.


Not the first, but the last

President Barack Obama para usuario 18:20
Magin --
This morning, Michelle and I awoke to some surprising and humbling news. At 6 a.m., we received word that I'd been awarded the Nobel Peace Prize for 2009.
To be honest, I do not feel that I deserve to be in the company of so many of the transformative figures who've been honored by this prize -- men and women who've inspired me and inspired the entire world through their courageous pursuit of peace.
But I also know that throughout history the Nobel Peace Prize has not just been used to honor specific achievement; it's also been used as a means to give momentum to a set of causes.
That is why I've said that I will accept this award as a call to action, a call for all nations and all peoples to confront the common challenges of the 21st century. These challenges won't all be met during my presidency, or even my lifetime. But I know these challenges can be met so long as it's recognized that they will not be met by one person or one nation alone.
This award -- and the call to action that comes with it -- does not belong simply to me or my administration; it belongs to all people around the world who have fought for justice and for peace. And most of all, it belongs to you, the men and women of America, who have dared to hope and have worked so hard to make our world a little better.
So today we humbly recommit to the important work that we've begun together. I'm grateful that you've stood with me thus far, and I'm honored to continue our vital work in the years to come.
Thank you,
President Barack Obama

Obama, nobel de la paz

Nunca los deseos han tenido mejor recompensa. La Academia de los Nobel acaba de hacer sonar todas las campanillas de las redacciones del mundo. El siempre controvertido Premio Nobel de la Paz es para Barack Obama en la edición del año 2009. La sorpresa hace historia, pero confirma hasta que punto los jurados se dejan llevar por las apariencias. Obama, solo nueve meses en la Casa Blanca, ha conseguido ser reconocido "por sus extraordinarios esfuerzos para fortalecer la diplomacia internacional y la cooperación entre los pueblos". Es mucho. Tanto como decir que "su diplomacia se basa en el concepto de que aquellos que dirigen el mundo deben hacerlo siguiendo valores y actitudes compartidas por la mayoría de la población". Hasta aquí todos calvos, pero hay más. "Sólo en muy contadas ocasiones una persona ha atraído la atención mundial al mismo nivel que Obama y dado a su pueblo la esperanza de un mundo mejor". Viva el optimismo, viva la esperanza con premio. Al final son las apariencias las que se llevan la palma. Es poco serio, menos serio cuando todavía en los Estados Unidos siguen sin saber qué hacer con las guerras. La paz tiene Nobel, pero en este país siguen sumando muertos. Y en ocasiones, después de ocho años en Afganistán lo enseñaba la cadena ABC, en ocasiones son los jóvenes soldados quienes de vuelta a casa salen en la tele en féretros envueltos en banderas y con los pies por delante.

jueves 1 de octubre de 2009

No tenemos remedio

Los agoreros se han equivocado. España brilla con luz propia a solo veinticuatro horas de rifarse los juegos olímpicos que busca Madrid 2016. Las primeras antorchas arden con luz propia. Hasta en el edificio más alto de Manhattan han colocado la bandera española. Luz y color desde la distancia. Nueva York olvidándose de Chicago. ¿Será todo por la causa?. Todo porque vivimos en un sin vivir. Seguimos sin aprender a disfrutar y relajarnos. El cuento de siempre. Reprimidos hasta la muerte. No tenemos solución. Las cosas son mucho más fáciles. No tienen tantas vueltas. Son más sencillas. Están delante para ser vividas sin manipularse. Lo echamos todo a perder. No tenemos remedio cuando nos dejan pensar. Siempre acabamos igual. Nos hemos creído que todo se arregla con pensar mal. Claro. Piensa mal y acertarás. Nos seguimos dejando llevar. Las imágenes nos engañan en un mundo de imágenes. Las palabras nos alteran porque siempre gritamos para hacernos entender. Somos maestros en complicarnos la existencia. Es una lástima, pero no se consuela quien no quiere. Al mal tiempo, buena cara. Si la bandera de España luce como mejor homenaje al sesenta aniversario de la revolución China, nos reímos. Si la foto de la familia Zapatero con el matrimonio Obama es la más vista y recomendada del mundo mundial, nos arrugamos. Si salimos de casa a Copenhague dándonos palmaditas en la espalda nos ponemos chulos y pensamos que todo el mundo es orégano. Lo dicho, no tenemos remedio.

jueves 24 de septiembre de 2009

Sonría, por favor

Ni tanto, ni tan calvo. Otra vez sin termino medio. Suele pasar y siempre nos pasamos. España y su presidente José Luis Rodríguez Zapatero está a partir un piñón con los Estados Unidos y con el matrimonio Obama. El futuro es la mejor tarjeta de presentación. El pasado, mejor se queda en el baúl de los recuerdos y a ser posible cerrado bajo siete llaves. Ahora queda de nuevo saber qué damos y qué pedimos. La primera, es la foto de familia. Sin comentarios, porque cada uno es muy libre de sacar sus conclusiones. Antes, queríamos estar en el G7. Ahora nos conformamos con seguir de oyentes en el G20. Fuimos a la guerra de Irak hasta que nos marchamos, estamos ahora a saber que nos piden en Afganistán a falta de mejor estrategia. Dejamos salir y entrar vuelos secretos camino de Guantánamo, esperamos saber a quien o quienes nos colocan... Las relaciones entre España y los Estados Unidos siempre han ido viento en popa. Vienen de lejos, incluso podemos presumir y presumimos de haber vendido a la naciente república federal de los Estados Unidos buena parte de las que son hoy las tierras de su imperio. A finales del siglo XIX, nos hicimos la guerra. Fue un desastre, tan desastre que todavía en los libros de cualquiera de nuestras autonomías hablan del 98. Más difícil será que nuestros chicos sepan lo que pasó en las costas de Cuba. Aquel desaguisado llamado Maine. Aquella primera piedra de lo que para siempre fue la temible maquinaria de la propaganda. Pase lo que pase, los amigos siempre son amigos. Más si hay, hubo y habrá de por medio los negocios que da la vida. Así se funciona siempre, incluso cuando se supone que hay regalos y buenas intenciones. La primera ha sido en la frente. Los Obama se hicieron en el Metropolitan neoyorkino una foto con la familia Zapatero. No eran los únicos invitados, pero si quienes podían llamar la atención. Eran cuatro y no precisamente haciendo un anuncio de moda España. La Secretaria de Estado USA colgaba las fotos de la recepción oficial en su página Web. Santo cielo, dijeron en La Moncloa. No es eso, ni era para eso. Faltó tiempo para pasar a negro todas las imágenes. Hasta la agencia Efe se comió las fotos que de las niñas Zapatero había hecho en la tribuna de Naciones Unidas escuchando a su papa. Gajes del oficio, pero no para estos tiempos que corren. Internet ha sido ahora el mejor album para la historia. Está claro que nos cuesta ser diferentes, pero nunca dejaremos de intentarlo. Hay foto de los Zapatero con los Obama, la hubo de los Obama en Europa, como antes con su perrito en la Casa Blanca. Claro que las diferencias saltan a la vista. La más chocante es que a Laura y a Alba -a las hijas del presidente del gobierno español- las tapan la cara con la excusa de ser menores. Quien lo diría... si lo que importa es el futuro. El pasado -lo dicho- bajo siete llaves. Claro que viendo la foto de familia, recuerdo una anécdota protagonizada por Pío y Fraga bañándose desnudos en las costas gallegas. Desafortunados y sorprendidos, aparece en la cuneta playera un autobús cargado de religiosas. Los ministros franquistas echan a correr tapándose sus partes íntimas. Pío grita a Fraga. Manolo, la cara, tápate la cara. Pues igual, que vergüenza.

Imágenes y mensajes



La revolución de lo inmediato hace viejas las noticias. Ha vuelto a pasar este miércoles en Naciones Unidas. No importan los mensajes, se venden mejor las fotos. Vivimos en la era de la imagen y lo pagan con creces las palabras. Hace años, pensaban que un buen titular podía ayudar a ganar unas elecciones. Era mucho pensar, pero en algunos periódicos se podía llegar hasta sacar miga a un chaparrón. Si llueve gana la UCD, acabó siendo la portada de Diario 16 cuando Adolfo Suárez se las veía con la ola socialista. Eran otros tiempos, pero ahora con Barack Obama todo vuelve a sonarme a repetido. Me pasó antes y me pasa ahora. Los mensajes del presidente de los Estados Unidos siguen recordándome a la campaña española del 82. Malditas sean siempre las comparaciones, pero viendo y escuchando a José Luis Rodríguez Zapatero en rueda de prensa y en Naciones Unidas solo me han entrado ganas de salir corriendo. Eso ya lo he visto, eso ya me lo han contado. Hasta cuando el presidente del gobierno español parafraseaba a JFK he tenido que mirarme la cartera. Seguro. Siglo XXI, septiembre de 2009, otoño. No podemos pedirle a Obama que puede hacer por nosotros, debemos ayudarle a que lo haga. Los medios de comunicación del mundo repiten titulares pero hasta The New York Times hace en su editorial un amago de romper espejismos. Los españoles, siempre pasados de vuelta, prefieren rendirse como nuestro presidente. La solución es la imagen, los añadidos vienen solo dados por los mensajes. Unos hacen resucitar a los ONU. Otros terminan con el unilateralismo estadounidense. Obama, el salvador. Y mientras tanto, caen chuzos de punta. Dardos a lo Gadafi, para demostrarnos que siempre hay un cristal diferente con el que poder mirar al mundo. Nintendo desde la calle de enfrente lo tiene tan claro como el agua. La Wii se venderá 50 dólares más barata para dar esquinazo a la crisis. Supermario es la solución y eso antes de que el G20 pueda poner su particular punto y seguido. Solo que si llueve, la foto tendrá que hacerse a cubierto.