jueves, 29 de noviembre de 2007

Bush, Abbas, Olmert, de espaldas hacia la paz

La paz hoy sigue siendo mas difícil que ayer. La Conferencia de Annapolis fue oficiada con la complicidad de la urgencia, por eso, aunque participabamos de las sonrisas y de los comunicados conjuntos, muchos habíamos echado de menos las preguntas y las reacciones de protagonistas y delegaciones internacionales. El dia despues, en la casa blanca, fue un poco mas de lo mismo, pero además, sin saludos y sin despedidas efusivas ante las cámaras de televisión –sin apretón de manos tan siquiera- del palestino Abbas y del israeli Olmert que volvieron a tener la boca cerrada mientras Bush resumía –en menos de un minuto- la que puede ser considerada primera reunión después del nuevo proceso de paz.(()) Bush insistia en hacer de portavoz de todos para decir que estaban alli por creer que la paz es posible, pero al no admitir preguntas, al no dar la palabras a sus invitados, al haber tenido el privilegio o la cruz primero de reunirse por separado con ellos, y en solo vente minutos verse todos las caras era como para sospechar que las dificultades del camino –asumidas tambien, de entrada- habían quedado sobre la mesa. Abbas y Olmert hicieron luego a los periodistas las puntualizaciones que consideraron necesarias hacer llegar a sus respectivas opiniones públicas. El resumen fue entonces pinchar el globo, tanto como para llegar a decir, el primer ministro de israel que su preocupación fue siempre poner fecha a la paz, que 2008 no puede ser verdad de no cumplirse antes que nada los puntos que para Israel son capitales y están marcados en la hoja de ruta. Estados Unidos y Condolezza Rice –de forma muy singular- sabe de las dificultades, por eso su mejor papel de arbitro ha empezado por nombrar al general James Jones como consejero y enviado a la región para cuestiones de seguridad, un general cuyo nombre hay que recordar y no perder de vista, pues James Jones –ahora ya retirado- habia estado en todas las quinielas para asumir las mas altas responsabilidades del ejercito y fue durante tiempo la paloma blanca que algunos querían llevar hasta Irak con el propósito de sacar a este país del atolladero de la guerra. Jones es -decian tambien- la esperanza blanca de los democratas que corren por la presidencia de los Estados Unidos, de ser verdad, su papel desde ahora puede servirle para sacar nota.
AGENDA PARA LA PAZ
La agenda de la paz –si Annapolis sigue siendo el reloj que marca compormnisos- sigue sin alterarse y hasta hoy mismo puede afirmarse que delegaciones de Israel y Palestina, -es imposible saber donde, como, quien- comisiones de los dos países llamados a ser protagonistas estan y siguen trabajando sobre los problemas y contenciosos mas calientes. La idea que no explicaron y que nadie ha corregido es que esas delegaciones trabajaran a destajo y seran luego convocadas para exámenes puntuales, rendir resultados en reuniones abiertas y marcadas de antemano en el calendario. El primer encuentro sigue siendo el 12 de diciembre, pero no hay que confundir ese trabajo de puesta en común, con otros apoyos internacionales a los que siempre Estados Unidos -dará como arbitro- su particular bienvenida. Condoleza Rice y el general James Jones tomarán protagonismo en la region con viajes y presencias que siempre ayudarán a saber las necesidades del proceso. George Bush estará a solo un golpe de teléfono –explicación gráfica que ofrecía Dana Perino, como portavoz- y la comunidad internacional y el mundo árabe en particular tendrán tambien la obligación de retratarse. La primera cita internacional sigue siendo la cumbre de donantes en París el próximo 17 de diciembre. Si en Francia hay para entonces más o menos barricadas, no será problema. Las barricadas y la violencia que más preocupan siguen estando en Gaza, en Libano, en Siria… por no decir -si hablamos como respira Israel- en los radicales de Hamas o en las amenazas de Irán.
JAMES JONES, ESTRELLA EMERGENTE
James Jones cumplirá 64 años dos dias despues de la conferencia de donantes. Nacía en Kansas City (Missouri) el 19 de diciembre de 1943, suficiente como para poder graduarse en la Universidad de Georgetowns y llegar a la guerra de Vietnam donde muchos jóvenes como el perdían la vida en campos de batalla y donde el se ganó su primera medalla al honor y su primer ascenso. Regresaba a Pendleton, California, desde donde nunca dejo de seguir estudiando y aprendiendo estrategias militares. Pasó por Washington en los 70, regresó como estudiante universario de guerras en los 80, viajo en los 90 por Irak, Turquia, Alemania, Bornia-Herzegovina, Republica de Macedonia... para terminar siendo el general que primero en el Pentágono y luego al frente del cuerpo de marines recibía el encargo de ser -era 2003- el general estadounidnse al frente de los ejercitos de la OTAN siendo uno de los primeros generales de su cuerpo en lucir cuatro estrellas en unos galones que en cuarenta años de servicio siempre llamaron la atención de superiores y políticos. Jones pudo ser el Abizaid de Irak –propuesta que agradeció pero desetimó- y Condolezza Rice –en dos ocasiones- quiso tenerle a su lado para sustituir la marcha de exteriores de Robert Zoelick . Las suerte de James Jones en su nuevo puesto de asesor y enviado especial de seguridad al Oriente Medio puede ser un calentamiento, si en realidad su nombramiento no es mas que un desentumecer músculos antes de ser llamado a ocupar por lo demócratas encargos o puestos de mayor responsabilidad, aunque claro, el próximo 19 de diciembre cumple 64 años y las urnas presidenciales deben esperar hasta enero del 2009 a tener solución.