miércoles, 7 de noviembre de 2007

Bush y Sarkozy, a partir un piñón

Sarkozy es ¨el americano¨ para muchos medios de comunicación. El presidente de Francia recientemente divorciado que ha llegado solo a Washington para una visita que en 26 horas servirá –como en la cena de gala y gala de anoche- para escenificar renovadas pasiones. George Bush ha levantado su copa de agua –en medio de una "bisqué" de langosta de Maine o del cordero al Elíseo- ha levantado su copa para brindar por el nuevo amigo que en Europa entiende sus preocupaciones guerreras. Sarkozy se ha convertido desde la última asamblea de Naciones Unidas en el mejor valedor ante las veleidades nucleares de Irán. Detrás queda la invasión iraquí y por delante el papel de Francia en la Alianza Atlántica a través de la que poder meter la nariz en Afganistán o Kosovo. La cita de las explicaciones en voz alta queda pendiente del discurso que Sarkozy pronunciará este mediodía en el Capitolio de Washington en la reunión extraordinaria que para escucharle van a celebrar las dos cámaras si es preciso comiendo aquellas ¨french friers¨ que años atrás rebautizaron como patatas libertad.
CONGRESO ENTREGADO
Nicolas Sarkozy ha cumplido con lo previsto. Quiere ser amigo, aliado y socio de los estadosunidos, pero independiente y libre como son los principios y valores que son el origen sagrado de su alianza. (()) El presidente de Francia ha conseguido las aclamacions del congreso al que recordaba la historia para reclamar un presente y futuro de liderazgo. Ha prometido estar con los Estados Unidos en la guerra conrra el terrorismo, en Afganistan hasta cuando haga falta. Francía velará por la no proliferación, advirtiendo que un Iran nuclear es incaceptable,.Quiere ver un Libano democratico con un presidente constitucional elegido sin influencias por sus ciudanos, y exige a los Estados Unidos confiar en Europa, en esa Union Europa que renacida en nuevas y renocadas instituciones necita asumir nuevas responsabilidades en seguridad militar porque la OTAN ha demostrado no poder resolver todas las crisis. Sarkozy aprovechaba su discurso para pedir a los Estados Unidos que lidere hombro con hombro con Europa la vanguardia que debe proteger al planeta y a la humanidad de las peligrosas consecuencias del cambio climático y hasta advertía que Francia está con los emprendedores pero no con los especuladores -ojo con el dolar- porque un desorden monetario puede tambien llevar a un peligroso desorden económico que paguemos todos. Sarkozy se metió al Congreso en el bolsillo, pero además en un discurso de 3500 palabras no tuvo sitio ni una sola vez para citar o hablar de Irak.