miércoles, 24 de octubre de 2007

Evacuar, tan difícil como apagar el fuego

Menos de tres segundos pueden salvar una vida el sur de California. (()) La tarea mas difícil de los 8000 mil bomberos que trabajan en la extinción imposible de fuegos que siguen empujando los vientos secos y ardientes de Santa Ana es convencer a los residentes de zonas en llamas que abandonen sus propiedades y pasen a engrosar el millón de evacuados que ahora solo piensan en volver.(()) La consecuencia de no escuchar las recomendaciones de las autoridades es pagar con la vida la odisea de querer salvar una de las sesenta mil viviendas o negocios que están ahora bajo amenaza de ser alcanzas por llamas.- Cuatro muertos y medio centenar de heridos es el trágico balance provisional de unos incendios que distan mucho de poder decir que están controlados. (()) Las buenas noticias es que los vientos iran amainando en las próximas 48 horas, serán mas erráticos, pero eso sin dejar nunca de superar los 35 kilómetros por hora.
SANTA ANA, VIENTO DEL INFIERNO
La realidad es muy diferente a los deseos, los incendios en le sur de California sigue sin poder ser controlados por un viento que todavía hoy supera los 80 kilómetros la hora, aunque las previsiones mas optimistas hablan de que descenderá a los 35 en las próximas 48 horas.(()) Un millón de evacuados, sesenta mil casas todavía bajo las amenazas de las llamas son las malas noticias que se sigue en centro de atención que nunca rechazan la ayuda de cientos de voluntarios. (()) Los ocho mil bomberos que luchan contra 19 lenguas de fuego diferentes en doscientos kilómetros a la redonda solo piden que les hagan pronto caso.(()) Tres segundos pueden salvar una vida, lo contrario, es jugarse la vida. Cuatro muertos y medio centenar de heridos es por ahora el trágico balance provisional de un fuego que sigue devastando todo lo que encuentra a su paso. La buena noticias es que ahora se abre al tráfico rodado la interestatal 5 en la zona de Camp Pendleton.
EVACUAR, MAS DIFICIL

Son un millón los evacuados pero en el cuarto día de estar echando fuego y humo en el sur de California, hay todavía que perder mucho tiempo tratando de convencer a las cerca de 60 mil familias a las que todavía amenaza el fuego que se hace urgente el desalojo.(()) Los cerca de ocho mil bomberos que trabajan en la extinción de los fuegos están exhaustos pero prefieren ver a los vecinos lejos de las 19 lenguas que en doscientos kilómetros a la redonda agitan todavía vientos con velocidades de 80 kilómetros la hora. (()) La previsión meteorológica que anuncia la moderación de los cientos secos y ardientes de Santa Ana a velocidades que no bajaran de los 35 km.h son las buenas noticias de esta cuarta jornada en la que por fin se ha conseguido controlar casi por completo el incendio que asolaba el norte de la ciudad de Los Angeles. La batalla contra el fuego -son las dos de la tarde menos veinte minutos, en la costa oeste que baña el Pacífico- sera larga todavia en California. Mañana lo verá con sus propios ojos George Bush, el presidente de los Estados Unidos que quiere al menos estar convencido de que las trágicas experiencias vividas con el huracan Katrina han servido para superar pasados errores.