viernes, 19 de octubre de 2007

Bush contra Myanmar Birmania

Dicen que no hay dos sin tres, pero de momento George Bush –flanqueado por la primer dama Laura Bush en gesto inusual y acompañado por la secretaria Rice- ha vuelto a enseñar tarjeta roja a la junta militar birmana. Por segunda vez, ahora en la Casa Blanca después de hacerlo desde la tribuna de Naciones Unidas- el presidente de los Estados Unidos añade once nuevos nombres a la lista de embargos de bienes cursada por el tesoro contra líderes birmanos, insistiendo en restringir todo tipo de relación comercial, exportaciones por otro lado escasas –si no son chinas- hacia Myanmar-Birmania. George Bush después de agradecer los esfuerzos de la Unión Europea, Australia o Japón, Filipinas o Singapur ha llamado la atención de las autoridades de China e India, como de otros países de la región para que presionen al régimen militar birmano con el objetivo de poner fin a la represión que estoicamente padece y denuncia su pueblo. El presidente de los Estados Unidos ha exigido a las autoridades birmanas facilitar el regreso al país de Gambari, el enviado de Naciones Unidas, y si quieren demostrar su disposición a la reconciliación permitir el acceso de organizaciones humanitarias como la Cruz Roja a los prisioneros y lideres opositores