martes, 16 de octubre de 2007

Dalai Lama, entre China y Estados Unidos

Estados Unidos no dará marcha atrás, ni tiene intención el Congreso de suspender este miércoles lo que en votación aprobaba por mayoría. La Medalla del Congreso al líder tibetano Dalai Lama es un reconocimiento que no se gana todo los dias y que necesita del aprobado general de los congresistas demócratas y republicanos. La Casa Blanca ha hecho saber que no es su deseo importunar a los amigos chinos, pero Bush ha mantenido hasta ahora su programa a cambio de concederle un perfil muy personal. Hace unas horas, en la Casa Blanca, saludaba en lo que se calificaba de visita privada a Dalai Lama. En pocas horas quiere estar en el Capitolio de Washington asistiendo a la entrega de esa medalla que –a decir de la diplomacia china- traerá consecuencias. La primera ha sido los problemas técnicos que justifican su no asistencia a la reunión que hoy desde Alemania sigue mirando a la crisis abierta por Irán y sus intenciones nucleares.
OIDOS SORDOS

George Bush ha hecho y hace oidos sordos a las sugerencias chinas de ignorar al Dalia Lama, el líder religiso tibetano a quien Pekin considera "un independistas disfrazado de monje". Bush ha elegido hacer lo que le dicta su conciencia, hoy mismo abre las puertas de la Casa Blanca al líder budista y mañana estará en el Capitolio cuando el Congreso le rinda sus honores y le imponga una medalla que tiene desesperados a los diplomáticos chinos. Las relaciones con los Estados Unidos van a tener un impacto serio –dicen desde Pekín- a lo que observadores internacionales añaden lo que a su juicio son primeros movimientos: China acaba de cancelar por razones técnicas su asistencia a la cumbre que convocada por
Estados Unidos en Alemania debería tratar mañana mismo soluciones a la crisis nuclear iraní. La alternativa es pensar que a los chinos siempre se les llena la boca antes de pasar a acciones mas sonadas.
ENCUENTRO PRIVADO
George Bush quiere saludar personalmente al Dalai Lama en una entrevista privada –sin intenciones de oficializar un encuentro al que solo están invitados los fotógrafos de la Casa
Banca- y del que no se informará a los medios de comunicación. Solo habrá testimonio gráfico y la declaración adelantada por Dana Perino –la portavoz el presidente- que ha tratado de echar agua al fuego encendido por la diplomacia china desde hace meses. Dana Perino ha explicado que no es intención estadounidense molestar a China con la visita que hace a Washington el lider tibetano, quien mañana recibirá en el Capitolio la Medalla del Congreso. Bush trata de hacer lo que quiere sin levantar mas suspicacias, pero en Pekin ya han movido ficha después de comprobar que “el independentista disfrazado de monje” –como llaman al Dalai Lama- está haciendo realidad el programa previsto y que tanto molesta. China acaba de anunciar que problemas técnicos le impiden acudir a la reunión que mañana debería celebrarse en Alemania para seguir resolviendo la crisis nuclear desatada por Irán.