viernes, 12 de octubre de 2007

Al Gore, Nobel de la Paz

Es el año Gore y así se se lo reconocen sus compatriotas, unos medios de comunicación que despiertan a sus conciudadanos con la noticia del Premio Nobel de la Paz en singular. Al Gore es tambien desde hace unas horas el candidato tapado a la presidencia de los Estados Unidos, la especulación ha ganado categoría de noticia y como escuchabamos es coletilla obligada –antes incluso de los agradecimientos. El vicepresidente Al Gore con un premio Oscar, un Emmy, y el Principe de Asturias todo en diez meses dice ahora a través de un comunicado escrito -leido en radios y televisiones- Al Gore dice estar "profundamente honrado" con la concesión del Nobel de la Paz. Una ocasión para recordar que “en verdad hacemos frente a una emergencia planetaria que no es un asunto político, es un desafio moral y espiritual para toda la humanidad. Es la mejor oportunidad para elevar al mas alto nivel nuestra conciencia global”. Al Gore donará el millón y medio de dólares que lleva el premio a obras de caridad, segun ironiza la cadena FOX, aunque en realidad el dinero que acompaña al Nobel será destinado a los propósitos que anima y defienda la sociedad Alliance for Climate Protection que el preside.
GORE FOR PRESIDENT

Al Gore es el candidato demócrata que después de ganar el voto popular estadounidense perdía la presidencia de los Estados Unidos en favor de George Bush por una decisión del Tribunal Supremo en el año 2000, en una reñidas elecciones donde 537 votos perdidos en el estado de La Florida se convirtieron en una de sus mejores losas políticas. Gore elegía entonces un destierro voluntario que le hacia reencontrarse con sus primeras preocupaciones medioambientales, claro que eso no le impidió levantar la voz contra la presumible invasión de Irak mucho antes de que ocurriese. Al Gore vive ahora días felices, se ha ganado a pulso y lo cultiva ese punto de misterio suficiente como para seguir en boca de todos. Aquello que quiso leer en la ultima noche de los Oscar sigue siendo lo que todavía hoy piden muchos que diga en alto Sus mas íntimos dicen que en policía no se puede decir nunca jamás. Al Gore se deja querer y por eso –a falta de su NO rotundo y claro- son muchos quienes le animan desde prestigiosas y muy conocidas tribunas públicas a presentar su candidatura a la presidencia de los Estados Unidos. Claro que no faltan quien se reirían de su campaña política como se ríen ahora de su cruzada climático diciendo, por ejemplo, que es el primero en gastar mas energía electrica que nadie en su casa del estado de Tenesse y que no hace ningún asco para reducir las emisiones que producen los jet privados que utiliza muy gustoso para cruzar el pais. Estas piedras no son nada comparadas con las rocas que en forma de misil llegan desde la Gran Bretaña, donde nueve supuestos errores hacen temblar a las verdades inconvenientes.