lunes, 22 de enero de 2007

RICHARDSON 2008 Y VAN... NUEVE

Suma y sigue, el ultimo demócrata en apuntarse al comité de exploracion es el gobernador hispano de Nuevo Mexico, Bill Richardson, ministro con Bill Clinton y un diplomático que sabe hablar como nadie en español. Richardson reclama gentes comprometidas para empezar su carrera a la presidencia de los Estados Unidos. Todavía quedan 22 meses por delante, pero en la lista ya figuran pesos pesados. Hilary Clinton se pasaba el domingo por un hospital prometiendo soluciones para la factura sanitaria. Otros como el afro-americano Obama se lo miran convencidos de que habrá más candidatos en la recta de salida. De momento hay nueve demócratas disputándose una candidatua, pero son tambien otros muchos los que esperan la decisión de gentes como Gore, Kerry o Clark por no hacer más larga la lista.
SABER ESPERAR
Saber esperar, contenerse es recomendación que repiten los especialistas. Faltan 22 meses para las elecciones del 2008 y en la lista de aspiraciones demócratas para ganarse la candidatura presidencial ya se han apuntado los primeros nueve contendientes que no van a ser lo únicos. Bill Richardson, el gobernador hispano de Nuevo Mexico, ha sido el último en subirse al carro. La exprimera dama Hillay Clinton copiaba antes al senador Obama y todos utilizan internet como reclamo de sus legítimas ambiciones. El desgaste está garantizado. Hay que tener mucho dinero para poder aguantar un tirón que como pronto empezará a medir posibilidades en los caucus de Iowa o en las primarias de New Hampshire o Carolina del Sur, estados que los candidatos visitarán en primavera. Es la primera vez en cincuenta años que un presidente o un vicepresidente no están en la carrera. Puede ser esta una de las razones para que el gallinero ande revuelto, o para que asesores clintonianos como John Podesta aconseje moderación y tranquilidad. Y hasta seguir los pasos del general Wesley K. Clark que sin dinero y sin experiencia se reservo el apuntarse hasta cuando ya habian pasado las primeras consultas y a punto estuvo de dar la campanada si no fuera porque Jhon Kerry había hecho en los caucus y primarias del 2004 una salida al spring
BUSH, ANTE EL ESTADO DE LA UNION
George Bush mira y calla, mientras todavía prepera todavía hoy en Camp David su anunciado discurso sobre el Estado de la Unión, la cita anual y de tiros largos que mañana noche pronunciará en el Capitolio de Washington. Bush tiene otras preocupaciones, la guerra de Irak y su plan de mandar más soldados para devolver la seguridad que no llega a Bagdad ha servido para que la clase política –el senador Kennedy entre ellos y algunos senadores republicanos- pongan en solfa su gestión. Bush no quiere mañana volver a la carga sobre la cuestión, sabe que su tiempo se agota y que ahora si los resultados en Irak no empiezan hacerse palpables serán cada vez más los que le dejen solo y en la estacada. Casi como en las encuestas donde solo un 24 por ciento según la revista Newsweek sigue apoyando los planes que el presidente anunciaba como soluciones urgentes para Irak.