miércoles, 24 de enero de 2007

BUSH CLAMA EN EL DESIERTO

George Bush es ahora el presidente que clama por los camino, aprovecha el oxigeno que le han dado los telespectadores anoche en su discurso sobre el estado de la unión y promete recorrer el país –hoy esta en Delaware- dispuesto a detallar y explicar las nuevas ideas para consumo interno. La energia se ha convertido en su tema estrella, aunque no puede ocultar como en esta primera comparecencia que la no dependencia del petroleo permitirá a los Estados Unidos ser un país más seguro, ajeno de los vaivenes de los precios de los combustibles que pueden llegar a marcar paises no amigos. George Bush quiere la colaboración de todos, un plan veinte en diez –slogan registrado por la Casa Blanca- que permita reducir el consumo de gasolina un 20 por ciento en los 10 próximos años. La receta no es mágica. Habla de combustibles alternativos y de reformar los estándares empresariales que permitan no solo a coches sino a camionetas livianas reducir su gasto de energia. Bush cierra la cuadratura del circulo presumiendo que evitará asi más gases contaminetes para ayudar hacer frente al cambio climático. La paradoja es saber que el presidente aconseja tambien aumentar la producción interna de petroleo y doblar la capacidad actual de las reservas estratégicas del pais hasta alcanzar 1500 millones de barriles en 2027. Ni que decir tiene que los demócratas ya le han dicho que largo se lo fian, que las agendas políticas las escribe el Congreso donde son mayoria y que si quiere arroz, que empiece por enterarse de que el cambio ya ha empezado.
PUEDO PROMETER Y PROMETO
George Bush demostraba anoche estar en un estado acosado, bajo mínimos en las encuestas, con el pais dándole la espalda como medio mundo o el mundo entero, pero dipuesto a repetir como siempre su cantinela bipartidista. Pelosi pestañeaba 30 veces minuto, pero veía como los republicanos –el vice solo tres o cuatro pestañazos- la aplaudian de pie y los demócratas se quedaban sentados. Una imagen al final tan real como la vida misma que ha elegido el presidente de los Estados Unidos. George Bush ha demostrado audacia –le reconen los cada vez más criticos editoriales de prensa- pero no se ha enterado de que los demócratas ganaron las elecciones y es a ellos a quienes corresponde marcar el calendario político. Bush hacia dos discursos en uno y si lo único que parecía preocuparle era su legado mirando a los problemas cotidianos. Difícil era esconder que su preocupación y su éxito –aunque reconocía que el no podrá verlo en puestos de responsabilidad- tiene que estar en Oriente Proximo e Irak. Estas veinticuatro horas, Bush ha vuelto a la carga… pregonará por el pais sus nuevas ideas, acompañará a los republicanos y si le dejan hasta las elecciones presidentciales del 2008, pero como no le gustan las escuestas, pasará por alto que anoche se habia vuelto a ganar la confianza de un 72 por ciento de los espectadores… Un notable alto que se convierte en matricula cum laude cuando su popularidad estaba por los suelos y dos de cada tres estadounidenses critican sus actuaciones y nuevos planes para Irak.