viernes, 5 de enero de 2007

NEGROPONTE POR McCONNELL, FALLON POR ABIZAID

George Bush mueve banquillo, pero en sus nombramientos hay gato encerrado. Llamar al embajador Negroponte para ser el número dos de Condoleza Rice y proponer para sustituirle al frente de la Direccion nacional de la inteligencia a Mike McConnell es interpretado por muchos como la demostración evidente de que empiezan a faltar jugadores. Negroponte ha sido el primer encargado de poner orden entre espias y agencias de inteligencia. Pasados 20 meses vuelve a la secretaria de estado para dejar en su sillon a un marino retirado al que llaman a filas recordandole su pasado por la inteligencia militar durante la primera guerra del golfo. Negroponte y McConnell tendrán que recibir el aprobado del nuevo senado con mayoria demócrata, pendiente ahora tambien de confirmar mirando a Irak los cambios en la cúpula militar. El almirante William Fallon y el teniente general Petraeus tomarán el relevo de los generales Abizaid y Casey.
McCONNELL, LLAMADO A FILAS
La historia vuelve a empezar, pero los ultimos nombramientos de George Bush –a 746 dias de su despedida- demuestran muy a las claras que se queda sin jugadores con los que mover el banquillo. La llamada al marino y vice-almirante retirado Mike McConnell para ser director nacional de la inteligencia y sustituir al embajador Negroponte, fichado para ser el numero dos de Condolezza Rice en el ministerio de exteriores, pone sobre la mesa la cuestión de lo muy difícil que pueden acabar siendo los segundos mandatos. McConnell hizo la primera guerra del golfo, fue director de la agencia de inteligencia militar entre el 92 y el 96 –era entonces presidente Bill Clinton- y se gano sus ascensos siendo espia en Vietnam, Japón, Golfo Pérsico y Oceano Indico. Las prpuestas de estos nombramientos deben ser ratificadas por el senado despues del correspondiente examen.