miércoles, 17 de enero de 2007

DOMMSDAY CLOCK: A CINCO MINUTOS DEL FIN DEL MUNDO

La Asociación de Científicos Atómicos y el Boletín que desde hace 60 años mantienen como voz que clama en el desierto han decidido por unanimidad y sin discusión adelantar las manecillas del Dommsday Clock -el reloj del Apocalipsis o del juicio final- dos minutos de los siete que habian fijado en 2002. La nueva horas nos deja a los ciudadanos de este mundo a solo cinco minutos de un hipotético final de nuestros días. Lo hacen –son sabios científicos, no periodistas- analizando los peligros reales que a su juicio hacemos el género humano cuando jugamos a la guerra, a cambiar las leyes de la naturaleza, a poner presión sobre la biología, el clima, la tecnología. Desde 1947 los científicos –con sede en sociedades radicadas en Estados Unidos y Gran Bretaña- desde 1947 los científicos han movido 17 veces las manecillas del RELOJ DEL FIN DEL MUNDO. Por ser optimistas, por no temer sus pronósticos, por simple interés, por hacer un poco de avestruz… estar a cinco minutos es poder estar todavía tranquilos. Quien no se consuela es porque no quiere. Estuvimos peor en 1951, cuando la carrera nuclear del este y del oeste de rusos y de estadounidenses ponía la máquina a tan solo dos minutos del final. Este miércoles 17 de enero que se acaba no será el del fin del mundo y Dios quiera que tarde… claro que no estamos tampoco como en 1963, cuando los sabios se frotaban las manos porque los poderosos firmaban los acuerdos de limitación de armas nucleares y nos alegraban a todos colocando la manecillas del famoso reloj a doce minutos del hipotético final. Tampoco vivimos en 1991 cuando los mismos portagonstas se comprometian a destruir sus arsenales nucleares y los cientificos -optimistas por batir records- ponian el reloj a 17 minutos. Eran otros tiempos, pero siempre está de nuestra mano soñar no solo en que vuelvan, sino en que consigamos hacerlo mejor. De momento, y ahora, no estamos hablando en los ultimos minutos del final del mundo.