jueves, 11 de enero de 2007

PLAN IRAK: MAS SOLUCIONES MILITARES QUE POLITICAS

George Bush ha elegido como nueva estrategia para Irak la opción militar por encima de la opción política. Más de veinte mil nuevos soldados y una lluvia de miles de millones de dolares se presentan como la mejor alternativa para lograr antes la vuelta a casa de las tropas y conseguir poner una primera fecha en el calendario Noviembre será el mes en el que el gobierno Al Maliki debería responsabilizarse de la seguridad de las 18 provincias que tiene Irak, para entonces con el ejercito estadounidense libre de restricciones políticas o sectarias y trabajando en colaboración con las fuerzas irakies, deberia haberse pacificado el pais en Ambar y en esos 30 kilometros alrededor de Bagdad que tanto preocupan a un presidente hoy capaz de entonar el mea culpa La estrategia para Irak pasa por dar más alas a la secretaria Condolezza Rice, tendrá que coordinar labores de reconstrucción y hacer con la diplomacia encaje de bollillos. Irán y Siria deben renunciar a ser santuario de terroristas y los paises árabes amigos –Bush citaba a Arabia Saudi, Jordania, Egipto y Países Golfo- convencerse de que una derrota, una salida precipitada de Irak, pondría en riesgo su seguridad y la estabilidad de la región donde no puede admitirse tampoco un Irán nuclear.
DEMOCRATAS CRITICOS Y REVUELTOS
Bush ha elegido la opcion militar frente a la opcion política que los demócratas han interpretado era el mesaje de las pasadas elecciones. El senador Dick Durbin, por Illinois, fue el encargado de pregonar que veinte mil soldados son tambien pocos para poner punto y final a una guerra civil y que solo aumentará en Irak el riesgo de poner mas sangre y mas sacrifico de familias y ciudadanos estadounidenses. Los demócratas tienen que conducirse con tiento. Cuando hablan de Irak, más que un partido parecen una coalición en busca de mejores soluciones. Los más atrevidos insinúan hasta que hay que procesar políticamente al presidente, retrasar todo lo que se pueda su estrategia para Irak, pedir y votar resoluciones que inquieten a la Casa Blanca… Kennedy ha colocado un titular para hacer estragos. Irak es el Vietnam de George Bush, un presidente empeñado esta noche en mirar a futuro y hasta sin esconder su intención de colocar a su secretaria de estado Condolezza Rice en la recta de salida de las cacareadas presidenciales del 2008. Rice pasará hoy por el Capitolio de Washington antes de coger las maletas y empezar, el viernes en Irak, una nueva gira por el Oriente con seguro destino en Palestina e Israel. Bush ha jugado sus cartas, de momento ha sorprendido a todos encargando al senador Joe Liberman, un independiente adscrito a los demócratas, formar una comisión bipartidista para sugerir, proponer y hasta controlar este nuevo plan para Irak que se ha vendido como el mejor para poder ordenar cuanto antes que las tropas regresen a casa. Lo siguiente es esperar y ver… algunos incluso se atreven a insinuar que una dimision del vicepresidente Cheny alegando motivos de salud podria acabar animando la muy agitada vida politica que se vive en la capital federal de los Estados Unidos.

MAS TROPAS, MAS DINERO

Irak tiene nueva estrategia a desarrolar con urgencia. La opcion elegida por el presidenter Bush –despues de hacer publico examen de conciencia y asumir todos los errores pasados- es mas tropas y mas dinero, mas de veinte mil nuevos soldados con destino prioritario en la provincia de Ambar y los 30 kilometros alrededor de Bagdad. Y todo para conseguir un sueño de futuro, por fin una fecha en el calendario que poder hacer realidad. Noviembre será el mes en el que la seguridad de las 18 provincias irakies pasará a manos del gobierno Al Maliki, primer responsable de cumplir con sus exigencias y promesas. George Bush ha querido adornar su estrategia con la seguridad de que este es el camino que garantiza el mas rapido regreso a casa de las tropas, sin esconder que esta guerra no acabara firmandose una paz como la que conocieron nuestros padres o nuestros abuelos sobre un buque de guerra. Iran y Siria recibieron la adveretneica de no convertirese en santuario de terroristas y por su puesto a los primeros se les volvio a repetir que de veleidades nucleares nada de nada. El mensaje sirvio para ratificar la confianza de presidente en su secretaria de estado Condoleza Rice, quien esta mañana de jueves reponderá en el Capitolio de Washington a los demócratas que poco o nada confian en que vuelva a ser la solución militar la mejor respuesta a los deseos que el pueblo estadounidense depositó en las urnas el pasado noviembre. Rice viajará después a la región, a Oriente Medio visto desde aquí, hasta coordinará tareas de reconstrucción en Irak, mientras que en casa, un senador como Joe Liberman, hoy independiente con abscripción demócrata, se ha convertido en recurso presidencial para constituir una comisión bipartidista capaz de controlar, sugerir y hacer propuestas útiles que hagan realidad el sueño difícil de ver pronto y con urgencia que huele a reclamo electoral un Irak libre y demócratico.

MEA CULPA COMO RECLAMO DE CONFIANZA

George Bush ha confiado su nueva estrategia para Irak a la responsabilidad y a las promesas que ha recibido del gobierno Al Maliki, sabe que hay mucho en juego, por eso ha preferido primero recuperar la confianza de los estadounidenses empezando por la autocritica. La situación en Irak es inaceptable para el pueblo estadounidense y es inaceptable para mí. Nuestros soldados han luchado con valentía, han hecho todo lo que les dijimos que hicieran. Donde ha habido errores la responsabilidad recae sobre mí . Desde esta premisa, George Bush decide enviar más de 20 mil nuevos soldados a Irak, aportará millones de dolares en ayudas, exigirá al gobierno de Al Maliki que el ciudadano iraki vea mejorar su calidad de vida y en Noviembre la seguridad de las dieciocho provincias del país será transferida a la reponsabilidad de un gobierno a quien se le reclama -en forma de ultimatum- actuar sin cortapisas políticas o sectarias. Los demócratas, a través del senador Durbin, del estado de Illinois, han expresado su convencimiento de que veintemil solddos no pondrán fin a una guerra civil, que ha pasado el tiempo de las soluciones militares y que debe darse paso a la política. El presidente Bush ya sabía lo que iban a decirle, por eso ha sorprendio a todos al aceptar una comisión bipartisdista que a propuesta del independiente senador Liberman –abscrito a los demócratas, de los que fue candidato a vicepresidente en el 2000- hará recomendaciones y sugenrecias a un plan que se envuelve como el ánico que hara posible el pronto regreso a casa de la tropas sin rendirse a los terroristas. Nota singular, Condolezza Rice, secretaria de estado, fue citada en dos ocasiones. Se le ha encomendado coordinar tareas de reconstrucción y profundizar en una opción duradera de paz en el Oriente Próximo… sabiendo que de momento es misión urgente el convencer a Irán de abandonar sus veleidades nucleares y evitar como Siria convertirse en santuario de terroristas.