viernes, 21 de septiembre de 2007

Estados Unidos en la picota por Blackwater

Blackwater no ha dejado de trabajar en Irak pero la solución definitiva es complicada. La empresa pasa por ser la empresa de seguridad privada más solicitada por la Secretaria de Estado. La preferida de los diplomáticos que trabajan en Irak, la que cita en el Capitolio de Washington el embajador Ryan Croker, a pesar de haber sido la empresa que ha trabajado en Bagdad un año sin licencia y haber protagonizado el pasada domingo la muerte de ocho iraquies en lo que se considera en Irak "asesinatos como resultado desmedido de la fuerza sin provocación previa". La colisión diplomática entre invasor e invadido está garantiza. El gobierno Al Maliki –que primero anunciaba iba a retirar la autorización que ya tiene Blackwater para trabajar en Irak- quiere ahora sustituir las 23 empresas de seguridad privadas que trabajan en Irak por personal iraqui. No menos complicado es su deseo de querer derogar la inmunidad de los estadounidenses que trabajan en Irak –ley impyuesta desde la invasión por este pais- y aplicarles por el contrario el código penal vigente desde 1969. Más fácil y hasta lógico es pedir y pensar que estados unidos pague compensaciones económicas a los familiares de las victimas. La guerra en Irak cambia cada día de propósitos y ahora una de las soluciones urgentes pasa tambien por conseguir alianzas con los jefes tribales, pero eso es difícil de conseguir si como desde hace 72 horas, los diplomáticos estadounidenses y sus agentes de seguridad de la empresa Blackwater no pueden salir de la llama zona verde de Bagdad.