miércoles, 30 de mayo de 2007

La radio que viene ya paso de I-caugth

Que será de la radio en cinco años, en diez, en quince… Que será si ahora –por no decir siempre- en los Estados Unidos se han apuntado a la seducción de la imagen y al sea usted mismo el encargado de contarnos lo que pasa. La idea es tan vieja como aquello que pregonaban los teóricos de la comunicación el siglo pasado. El medio es el menasje, pero para mensajes la televisión o las televisiones de imágenes se bastan y se sobran. Desde el próximo 6 de agosto, sin necesidad de esperar a la nueva temporada, y sin obligacion de llenar tiempo hasta los sonados estrenos, la cadena de televisión estadounidense ABC ofrece la cuadratura del circulo: usted se lo guisa, usted se lo come. Ofrece a los cuatro vientos emitir lo que usted graba en su telefono movil o convierte en relato cinematográfico con la ayuda de su ordenador. Asi se hara el primer programa informativo de la historia a la carta o con lo carta de sus desinteresados colaboradores. Su nombre es "I-caught" (Yo grabo, yo tomo, yo pesco) y desde el próximo 12 de junio se levanta la veda para conseguir un minuto de gloria en el nuevo informativo nacional programado para ser emitido todos los lunes a las diez de la noche La oportunidad está en el aire para que aquellos que -sea queriendo o sin querer- se vean envueltos en la historia de su vida. Ni que decir tiene que la idea no es nueva, que ya hay programas y muchas cosas parecidas por estos lares e incluso vídeos y sonidos que como la matanza en la universidad de Virginia Tech dieron la vuelta al mundo con el cartel de aficionados. A priori vale todo, aunque es verdad que detrás de la oferta hay como siempre un reclamo de ser diferentes y quitarle a la competencia millones de espectadores con lo que engordar en beneficio propio el reparto de la llamada tarta publicitaria. Hace años, en la radio de todos que es Radio Nacional de España, un director llamado Eduardo Sotillos inventó un programa revolucionario que llamó LA RADIO ES SUYA. Su idea era la misma, solo que al oyente de la radio pública española se le ofrecía un menú para que eligierá los platos mas a su gusto… Radio a la carta -aquella- bien diferente después de todo de lo que será ahora el grabe, mande y escuche. Por eso, veinte años después la tele da una vuelta más a la tuerca… Es –dicen- la generación del You Tube. Mándenos lo que grabe, lo que viva y pase a su alrededor, mándenos lo que vea y quiera que veamos todos. Una oferta tentadora sino fuese porque en algunos países del mundo soñar es gratís y hasta sigue siendo con la radio muchos más barato.