miércoles, 30 de mayo de 2007

Aprobado tribunal internacional para el Libano


El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas acaba de aprobar por diez votos a favor y cinco abstenciones la creación de un tribunal internacional que investigue y llegue a juzgar el asesinato del Rafic Harri junto a 22 personas, entre ellas el diputado Bassel Fleijan, en un atentado perpetrado el 14 de febrero de 2005. La decision del Consejo de Seguridad no está exenta de interrogantes. Primero de todo saber como se recibe la noticia en el mismísimo Líbano (con la tensión vivida en estos últimos días) y además conocer cual será su lectura en Siria donde se consideraba la creación de este tribunal una clara e inadmisible intromisión en sus asuntos internos. Saad Hariri, jefe de la mayoria parlamentaria libanesa, instaba a sus compatriotas a celebrar con calma lo que ya preveía fuese la luz verde del Consejo de Seguridad. Este órgano internacional debería entrar en vigor el próximo 10 de junio, según convención firmada por el Líbano y Naciones Unidas y podría entender sobre los asesinatos de periodistas y políticos como Samir Kassir, Georges Hawi, el diputado Yebrán Tueni o el ministro Pierre Gemayel. El texto ahora aprobado había sido patrocinado por Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia. Repito paso adelante con los votos de diez de los quince miembros que integran el Consejo de Seguridad y las cinco abtenciones fueron firmadas por Rusia, China, Sudáfrica, Indonesia y Qatar.
MAS INTERROGANTES
Diez votos a favor y cinco abstenciones –Rusia, China, Sudáfrica, Indonesia y Quatar- conseguían en el Consejo de Seguridad y por la mínima –nueve eran los votos necesarios- dar luz verde a la creación de un tribunal internacional que investigue y sancione los crímenes políticos cometidos en el Líbano y en particular, la desaparición en atentado terrrorista, el 14 de febrero de 2005, del entonces expresidente Rafic Hariri. Las explicaciones de voto de los patrocinadores –Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña- se apoyaron en el imperio de la ley. Ahora y antes del 10 de junio sera el parlamento del Líbano el encargado de establecer este tribunal, caso contrario Naciones Unidas deberá crear la instancia penal fuera de Líbano con una fiscalía y una plantilla de jueces en su mayoría internacionales. El tribunal será establecido en virtud del Capítulo VII de la Carta de las Naciones Unidas, que dispone el uso de la fuerza militar cuando sea necesaria para garantizar el cumplimiento de una resolución. Fue este principio el que motivo las abstenciones, con la advertencia -explicaba Sudafrica- que este tribunal debería haber nacido fruto del consenso de todas las partes para evitar poner en peligro la dramática y frágil estabilidad política que vive el estado libanés.