jueves, 17 de mayo de 2007

Cuando un amigo se va...

George Bush y Tony Blair se han repartido piropos en la que ha sido la última comparecencia pública del británico como primer ministro en los jardines de la Casa Blanca. Un encuentro que ha servido para ratificar compromisos y sellar una amistad entre los Estados Unidos y la Gran Brateña como garantia para hacer posible un futuro libre y en paz en este siglo XXI . Tony Blair -que paso la noche en la Casa Blanca donde se hizo fotos con sus anfitriones sin tener necesidad de compartir pasta de dientes o enseñarse en pijamas- ha confesado su admiración y amistad con el presidente de los Estados Unidos. Bush ha dicho del británico que es un "líder firme, implacable, intrépido y decidido". Despues de horas de trabajo, presidente y primer ministro han vuelto a coincidir sobre las guerras de Irak y Afganistán, la preocupación por Israel y Palestina en los deseos de ver dos estados soberanos , el desafio moral llamado Darfur, el cambio climático donde India y China deberian ser parte de la solucion. Bush ha tenido que dar tambien su opinión sobre la situación que vive el Banco mundial y los problemas de su presidente. Yo admiro a Paul Wolfoowitz es un buen hombre –dice- que se ha dedicado a buscar lo mejor para el banco. Ahora su comité directivo esta reunido, personalmente lamento que la situación haya llegado hasta este punto. El presidente George Bush habia comenzado la comparecencia con un chiste a su propia costa. El primer ministro británico "ha dirigido a su pueblo desde 1797", afirmó Bush, en una referencia a su metedura de pata durante la visita de la reina Isabel II de Inglaterra. En otra ocasión, dirigiendose de forma socarrona a los periodistas británicos les recrimino sus preguntas a Blair con este comentario "Parece que estén bailando sobre su tumba política".