miércoles, 20 de febrero de 2008

El adios a Fidel Castro en Miami

Despertaron pronto y despues de enterarse por la tele se fueron al Café Versailles que es como su pequeña Habana.(()) Carlos Muñoz es él y sus circunstancias. (()) Coincide en muchas cosas con Humberto Pellón.(()) Mas exaltado, habla como portavoz de Alfa 66, Osier González no perdona.(()) Los cubanos de La Florida son asi. Estan de fiesta, pero están en el exilio.(()) Y no ven salidas.(()) Y siguen hablando de España y hasta de su Rey.(()) Ellos hablan, y hablan, pero que nadie se equivoque.(()) Al fin y al cabo, para Carlos, Humberto y Osier ha sido, será otro día histórico para colgar ese cartel que desde hace 50 anos casi se ha hecho inevitable.
ESTADOS UNIDOS, FIRME
Estados Unidos no cambia el paso por un anuncio que desde el primero al último /desde el presidente estadounidense que viaja por Africa, hasta el último exilado cubano/ quieren que se traduzca en esa agenda de cambios que resumía en español Carlos Gutierrez, el ministro de comercio de administración Bush(()). Estados Unidos -añadían desde el ministerio de Asuntos Exteriores o secretaría de estado- tampoco se olvidara del embargo pasado mañana. John Negroponte, su numero dos, hacia de portavoz, cuando ya en la pequena Habana que son las calles de Miami, el exilio pedía de nuevo luz y taquígrafos.
DIEZ PRESIDENTES
Ha visto pasar a diez presidente en los Estados Unidos y todavia el es capaz de dar la nota. (()) Asi es Fidel Castro para los cubanos de Miami, un megalomano que dice Carlos Munoz, convencido que el cambio solo llegara a Cuba el dia que el dimisioanrio presidente y comandanre en jefe marche con los pies por delante.(()) El exilio cubano es por lo general exaltado y peleon, no perdona y siempre recuerda porque lleva casi cincuenta anos obligado a converter la calle ocho de la ciudad de Miami, sus bares y cafeterias, en lo mas parecido a esa pequena Habana que llevan en su corazon. (()) No cambiara nada, eso dicen Osiel o Humberto, pero Santiago se pasea con un cartel y grita a los que pasan en coche y se unen a la fiesta Una fiesta que no deja a nadie indiferente aunque su final sea como siempre, como desde hace casi cincuenta anos el mismo cantar… el mismo cuento como aqui dicen.