viernes, 7 de diciembre de 2007

Guantánamo, vuelven los juicios militares

Primera declaración de un testigo –en este caso un agente de inteligencia dependiente del ministerio de la defensa- encargado de interrogar a Salim Ahmed Hamdam, ciudadano yemení de 37 años, a quien se le acusa de servir como chófer y guardaespaldas a Osama bin Laden, y transportar armas para Al Qaeda. El agente Robert McFadden añadio en una vista que duraba mas de 15 horas confesiones de Hamdam. Bin Laden, aquel 11 de septiembre del 2001, esperaba 1500 muertos –habria confesado Hamdam- pero estaba entusiasmado al saber que eran muchos mas. Al estallar la guerra en Afganistán, el acusado se encargaba de llevar a Bin Laden de pueblo en pueblo, no parar y ayudar a mudarle de ciudad en ciudad cada día. Fiscales y abogados defensores alegan la conveniencia o legalidad de que un civil como Salim Handam sea juzgado ahora por una corte marcial en Guantánamo. Estos juicios militares, los primeros que se celebran desde el final de la segunda guerra mundial, han vuelto a celebrarse gracias a las reformas legales aprobadas por el Congreso el pasado año, pues con anterioridad el Tribunal Supremo había suspendido estos procesos.