jueves, 6 de diciembre de 2007

Bush ayuda a hipotecados en apuros

George Bush ha explicado hace unos minutos los planes que ha consensuado con bancos y empresas prestatarias para evitar que propietarios estadounidenses pierdan las casas que habitan al no poder hacer frente a los pagos de sus prestamos.(()) Bush ha dicho que no hay solucion ideal pero reconoce que hay propietarios que necesitan la ayuda del gobierno y de la actuación urgente del congreso, legislativo en manos democratas a quien ha vuelto a criticar por no hacer su trabajo. Las explicaciones –escasas- sobre las soluciones a acometer desde el ejecutivo llevan el pomposo nombre de Plan Esperanza Ahora y pasan por ofrecer desde el ejecutivo prestamos a intereses garantizados, refinanciar con bancos y empresas los exitentes y congelar en los proximos cinco años las tasas de interés. (()) Otras reformas sobre tasas y regulaciones caducas –se quejaba el presidente- debieran ser acompañadas por leyes que remitidas al congreso para su aprobación siguen siendo ignoradas desde la pasada primavera y que son la base para hacer realidad en la vida el sueño estadounidense
TELEFONO DE LA ESPERANZA
George Bush ha hecho realidad su compromiso con los estadounidenses a los que agobiaban sus deudas, no quiere que pierdan sus casa y para ello ha ofrecido un plan de ayuda –plan de esperanza, es su nombre- en el que promete hipotecas fijas con el aval del gobierno, renegociar con bancos y empresas crediticias las existentes y congelar las tasas de interés durante los próximos cinco años.(()) George Bush dice que no hay solución ideal para los propietarios que están en apuros pero reconoce que necesitan ayuda, su estrategia –con teléfono incorporado al que podrá acudir se calcula 250 mil familias- debería tener un complemento que no llega, la actuación del congreso ahora en manos demócratas. La camara de representantes y el senado –decía Bush debieran acometer con urgencia reformas sobre tasas y regulaciones caducas que tienen aparcadas para desgracia de propietarios estadounidenses que necesitan hacer realidad el llamado sueño americano.
NO PARA TODOS

George Bush ha hecho suyo el plan de salvación que bancos y empresas hipotecarias plantean para ayudar a cientos de miles de estadounidenses que -agobiados por sus créditos hipotecarios- están a punto de perder sus casas.(()) No hay solución ideal, era el mensaje presidencial, cuando ofrecía repuestas a esa llamada de auxilio que siguen todavía haciendo más de un millón ochocientas mil familias. Bush ha explicado que habrá hipotecas fijas con el aval del gobierno, renegociación de créditos con bancos y empresas y tipos congelados durante los próximo cinco años.(()) George Bush aprovechaba la oportunidad para pedir al congreso en manos demócratas reformas urgentes, pero economistas independientes dicen que solo un 20 por ciento de los propietarios en apuros podrán beneficiarse de estas nuevas medidas que –temerosas de poder ser utilizadas por especuladores- se olvidan ya de entrada de los muchos miles de desahuciados.