miércoles, 18 de abril de 2007

VIRGINIA, DIA DE SOLIDARIDADES

Despues de las vigilias, de las velas, de los abrazos y la solidaridad, la Universidad Politécnica de Virginia se ha quedado tan vacía como la ciudad de Blacksburg donde George Bush vendió solidaridades con una moneda de dos caras… La que salia en televisión desde el Cassel Coliseum –cinco mil plazas- y la que se vivia al lado, en el gran estadio deportivo mas grande del esatdo, con 65 mil plazas, donde por razones de seguridad no se llevo para nada al presidente de los Estados Unidos. Un dia despues de la masacre que habia costado la vida a 33 personas, lo que pudieron parecer criticas a la gestión de la crisis se tornaron en aplausos, en el todos a una con reclamo electoral incluido, con piropo presidencial a una comunidad compasiva que debe seguir adelante después de haber protagonizado la mayor tragedia universitaria en la historia estadounidense. Los estudiantes, despues de las emociones, de los abrazos, de las solidaridades esperan todavía respuestas, pero en casa… Pusieron pies en polvorosa, vacaciones hasta el lunes pero sin olvidarse de llevar el luto en el corazon y en la vestimenta. La contraseña en la Universidad Técnica de Virginia tiene forma de camiseta y colores de obligado cumplimiento. Naranja o Vino. Ese es y ha sido el color del luto.

CHO SEUNG-HUI, EL MALO

Cho Seung-hui, veintitrés años, se ha ganado a pulso su propia leyenda. Ha sido tan malo, tan malo, que hasta la policía de Blacksburg ha tenido que advertir a los medios de comunicación -en la que fue su cuarta comparecencia informativa- que no sabia tanto como ellos de un estudiante que a pesar de ser nacido en Corea del Sur es mucho mas estadounidnse que los miles de extranjeros que estudian en la Universidad Técnica de Virginia. Cho Seung-lui no necesita VISA como la que tenían los profesores y compañeros a los que disparaba sin ton ni son el pasado lunes. Su estatus le podía venir dado porque sus padres se ganaron a pulso y con el sudor de su frente esa residencia que Seung Li pudo disfrutar desde niño. Hace unas horas en Blanksburg las explicaciones policiales resultaban obligadas.. los papas del suicidado estudiante sur coreano siguen vivitos y coleando, no dicen donde aunque se sabe que es en Centreville, estado tambien de Virginia, pero la policía al menos, ha tenido interés en desmentir los muchos rumores que hacían todavía mas truculenta la historia… No hay notas del suicida, desconocen supuestos desequilibrios psicológicos y no saben que Cho Seung Li eran un hombre reservado, sin amigos y capaz de escribir tan mal y de forma tan llamativa que debio merecer la atención especial de psicólogos y especialistas.