jueves, 12 de abril de 2007

ADIOS VONNEGUT

Kurt Vonnegut, el escritor preferido de los estudiantes estadounidenses de los años 60 y 70 del siglo pasado, ha fallecido en su casa de Manhattan, en la ciudad de Nueva York, después de pasar días malherido en su cama a consecuencia de una caída con la que se golpeo la cabeza. Vonnegut con novelas de ciencia ficción- Matadero 5, El desayuno de los campeones, Birlibirloque- se metió a toda una generación en el bolsillo. Tenia 84 años, fue soldado en la segunda guerra mundial, prisionero en Dresde y testigo como soldado joven del bombardeo de esa ciudad. Vonnegut –recuerdan hoy los críticos literarios que escriben en los periódicos y hablan en radio y televisiones- utilizó el humor para responder a las preguntas básicas de la existencia de la humanidad, compartía con Mark Twain un pesimismo profundo y en las catorce novelas que escribió durante toda su vida –superando a veces profundas depresiones- no olvido las vanalidades del mundo del consumo ni la destrucción del medio ambiente. Vonnegut evitaba la estructura tradicional y la puntuación. Sus libros son una mezcla de ficción y autobiografía, su aspecto -pelo rizado, bolsas debajo de los ojos y siempre fumando- le hacían parecer un profesor de filosofía despistado con una conversación a la que nunca faltaron toses y jadeos.