jueves, 26 de abril de 2007

HAWKING, EL INGRAVIDO FELIZ

Nadie mas feliz que Stephen Hawking después de haber vivido en persona su primera experiencia en ingravidez Hawking habia hecho saber que estaba entusiasmado, ansioso porque despues de vivir 40 años pegado a una silla de ruedas flotar en la ingravidez iba a ser maravillos. Quienes cuidaron de la supuesta comodidad del astrofisico britanico han dicho que lo paso bomba, que "Es un tipo muy fuerte" que estuvo todo el rato sonriendo para sorpresa de unos organizadores que a estas horas se frotan las manos. La publicidad que Hawking ha dado a su empresa –Gravity Zero- tiene desde hoy oferta contante sonante en la ciudad de Las Vegas. Si quiere imitar a Stephen Hawking pague 3750 dólares y con el permiso de su estómago siéntase un aprendiz de astronauta por espacio de hora y media.