viernes, 25 de abril de 2008

Policias, no culpables


Un juez neoyorkino -sin asistencia de jurado, como habian solicitado los acusados- ha decidido por su cuenta y riesgo declarar NO CULPABLES a los tres policias que hace mas de año y medio, era noviembre de 2006, efectuaban 50 disparos en las inmediaciones de un club nocturno del barrio de Quenns provocando la muerte de un inocente, un ciudadano afroamericano Sean Bell, quien creyeron podía tener un arma en el vehículo hacia el que se dirigía. El veredicto del juez Arthur Cooperman ha causado sorpresa entre los familiares y amigos de la victima, temiéndose que su decisión pueda desencadenar disturbios como los que por un caso similar se vivieron hacia 1999. La policía ha sido puesta en alerta, aunque en esta ocasión, dos de los tres agentes eran tambien negros y han tenido que responder ante el juez de ocho delitos, entre ellos homicidio en primer grado, delitos de los que han sido absueltos.
POLI BUENO, POLI MALO
Las primeras protestas no se han hecho esperar, pero contratan con el agredicimiento de quienes hasta el dia hoy –los tres policias- habian estado mas cerca de pasarse los proximos veinticinco
años entre rejas. (()) Ese es Marc Cooper, el policia afroamericano, como la victima Sean Bell, acusado de ocho delitos incluido el de homicidio en primer grado por el que podia haber pasado 25 años en prision. A primeras horas de la tarde, en un juzgado del barrio neoyorkino del barrio de Queens el juez Arthur Cooperman declaraba no culpables a los tres agentes que hace dos años y medio –era noviembre del 96- efectuaban 50 disparos contra tres personas –Bell era el que resultaba muerto- al tan solo suponer que iban armados y dispuestos a participar en un altercado que de noche se registraba en las proximidades de una discoteca. Los acusados ahora ya inocentes solicitaron que fuese el juez y no un jurado quien emitiria la sentencia que ahora se conoce y que en la ciudad de los rascacacielos las autoridades, como el alcalde Blommberg- temen pueda provocar reacciones violentas y no deseadas.