viernes, 18 de abril de 2008

Benedicto XVI aterriza en la ONU

Naciones Unidas, Nueva York, espera la llegada del Papa con medidas extraordinarias de seguridad. La isla de Mahattan se convertirá en una ratonera para conductores no avisados, pues aunque Benedicto XVI no estará en la la ONU antes de las diez y media, desde primeras horas la llegada de tan ilustre huésped se dejara sentir hasta cuando a las seis de la mañana –mediodía en españa- se abran a la prensa las puertas de un edificio que espera con curiosidad lo que la curia Vaticana dice sera un mensaje importante.(()) Benedicto XVI dejara el español para hablar del Amor como mejor antídoto contra las guerras, el hambre, la pobreza y esas mil una crisis que tendran en su mensaje la solución del evangelio.(()) El Papa deja Washington con un golpe de efecto que ha dejado sin palabras a sus mas críticos. El cardenal de Boston, Sean O´Maley se presentaba en la Nunciatura acompañando a un grupo de victimas de abusos sexuales cometidos por sacerdotes católicos. Benedicto XVI escuchaba durante 25 minutos y en la capilla de la que ha sido su residencia en la capital de la nación, las historias que le han apenado y producido venganza como repite desde que salio del Vaticano en su primer viaje como Papa a los Estados Unidos.
ABUSOS SEXUALES
Llegar a Naciones Unidas se ha convertido en un jeróglifico con el reloj en marcha y en cuenta atrás. Benedicto XVI llegará aquí alrededor de las once menos cuarto de la mañana –serán las cinco menos cuarto de la tarde en España- para pronunciar un discurso ante la Asamblea General que todos dicen será un documento de obligada lectura.(()) Benedicto XVI llega al ecuador de su viaje marcando diferencias, dando sorpresas como la que protagonizaba hace unas horas al recibir en Washington y en la capilla de la Nunciatura –la que fue su residencia en la capital federal- a víctimas de abusos sexuales cometidos por sacerdotes católicos. El cardenal de Boston, Sean O-Maley, era quien acompañaba a un reducido grupo que se entrevisto con el Papa por espacio de 25 minutos.(()) La otra sorpresa, mucho menos embarazosa, fue la que protagonizaba el papa al romper el protocolo en una misa multitudinaria en la que utilizaba el español, idioma que supuestamente pudo servirle para felicitar al tenor Placido Domingo después de cantar, interpretación que levanto a Benedicto XVI y obligó a Placido casi corriendo a saludar y besar el anillo puesto de rodillas al sucesor de Pedro.