lunes, 19 de marzo de 2007

IRAK, CUATRO AÑOS

Con más pena que gloria, siempre sin celebraciones y sí con muchos números y balances, la administración Bush, los políticos de Washington y los medios de comunicación estadounidenses hacen del recuerdo-aniversario de las hostilidades en Irak un homenaje a las 3200 bajas de soldados estadounidenses. La opinión publica –que en 2003 se alistaba a la guerra con entusiasmo, hasta un 70 % de la población se confesaba partidaria del conflicto- ha ido abandonando su espiritu belicoso para salir a la calle en manifestación –tampoco multitudinaria- aunque si expresando en los mismos porcentajes -70 %- su escaso ánimo o convicción de alcanzar una victoria. La violencia que no cesa, los 34 mil civiles irakíes que han perdido la vida en atentados el pasado años, los casi dos millones de ciudadanos desplazados, la inflación que no cesa, las dificultades permanentes para hacer llegar a la población los suministros basicos –incluida la energia electrica- son las otras caras de una guerra para la politicamente no quieren ni encuentran soluciones. El envio de veinte mil nuevos efectivos a Bagdad, la renovación de los responsables y mandos militares, la ausencia voluntaria y escrita de calendarios, la guerra civil que aflora de enfrentamientos sectarios convierten el cuarto aniversario de Irak en un recuerdo de muy difícil celebración.