domingo, 18 de marzo de 2007

AL GORE Y LAS VERDADES INCOMODAS

Predicar con el ejemplo es lo que vuelven a recordarle en casa al exvicepresidente Al Gore, quien después de su campaña en favor de la lucha contra los gases invernadero, con el oscar a su protagonismo en la película-documental Una verdad incomoda, ahora le acusan de colaborar desde las minas de cinc de su propiedad a vertidos altamente contaminantes en el estado de Tennessee (video). La empresa Gordonsville-Cumberland, adquirida por su padre cuando era senador, ha emitido y vertido un millón ochocientos mil kilos de tóxicos al aire y al agua entre 1998 y 2003. La denuncia, publicada por el diario The Tennessean, se suma a la que hace poco se difundía sobre la factura eléctrica que abona por el consumo de energía en la mansión en la que reside cerca de Nashville –diez veces más alta que la del ciudadano medio- y cuando el exvicepresidente ha convertido en campaña personal la concienciación política sobre el calentamiento global. Precisamente, el pasado viernes peregrinaba por diferentes despachos del Capitolio de Washington quejándose del escaso interés que ha despertado el tema entre senadores y representantes y dejaba sobre el tapete otra propuesta que sin duda será polémica. Estados Unidos, que no ha ratificado ni es su intención sumarse al Protocolo de Kyoto, necesitaría construir 700 grandes centrales nucleares para luchar contra la emisión actual de gases invernadero que contribuyen al calentamiento global.