miércoles, 4 de febrero de 2009

Penélope, entre ahumados

Penélope Cruz vive subida en un avión. Acaba de llegar con un Goya a Los Angeles Se ha puesto guapa para comer en Hollywood. Y ya está pensando hasta dónde volar si a la segunda va la vencida... Si esta vez la Academia de las Academias le concede el Oscar por ser Maria Elena en "Vicky Cristina Barcelona", la película de encargo que ha firmado Wody Allen. Pe esta que se sale, nerviosa como el primer dia. "Me siento igual tanto aquí como en la gala de la academia española. Me siento igual que cuando recibí mi primera nominación en 1993 en España ("Jamón, Jamón", 1992), los nervios son los mismos y la ilusión es la misma" Estados Unidos hace que no se entera, aunque en España muchos son quienes ya la ven con la estatuilla. Gajes del oficio, como bien recordará Jose-Maria Siles, director de a news, y uno de esos pocos españoles que tuvo el privilegio de tontear con Pedro y su primer Oscar en un hotel de Beberly Hills. Penélope es una madrileña lista que sabe lo mucho que cuesta meter la mano en Hollywood. No le han regalado nada, hasta en muchas ocasiones se lo han negado. Esta vez su candidatura al Oscar le vuelve abrir la puerta que a muchos les haría recordar a la mismísima Sofía Loren. Las comparaciones son odiosas, pero Pe no hace ascos a casi nada cuando se trata de su carrera. "Estoy en una gran situación para recibir material de gente que realmente me gusta y ser capaz de trabajar con personas que admiro, grandes directores, actores, y siento que estoy en realmente en buenas manos con gente como Woody (Allen) o Pedro (Almodóvar) o Isabel (Coixet)" Modesta donde las haya, Penélope sigue sin lanzar las campanas al vuelo. Woody Alen es casi tan europeo en los Estados Unidos como lo son Pedro o Isabel. La cita del 22 de febrero será la hora de las confirmaciones. Y hasta del morbo… ¿Llegará Pe con Bardem a la gala?. ¿Será Javier su introductor de embajadores?. ¿Habrá foto juntos en la alfombra roja?. Cuantas cosas de cine para lo que ha sido solo hasta hoy una comida de estrellas. Una presentación de aspirantes a Oscar –como Penélope Cruz- donde hubo de todo y para todos. Ensalada de queso de chivo a la parrilla con nueces. Lechugas y salsa de champagne con papaya y mango. Salmón ahumado con crema de queso. Pollo ahumado con salsa de mango. Atún ahumado sobre wantan con wasabi. Carne de res con crema de aguacate. Y de postre, chocolate o salsa de mango con frambuesas. La abundancia de ahumados –me aseguran- no tiene por ahora ni consecuencias ni explicación.