lunes, 21 de enero de 2008

La crisis hipotecaria entra en campaña

Estados Unidos espera la ola que llega de Europa y Asia.… Será cuando abra la bolsa neoyorkina, después de la festividad de Luther King, cuando George Bush tendrá la oportunidad de volver a empezar, de reunirse con los líderes del Congreso y tratar de pasar a limpio unas ayudas fiscales que todo apuntan van a tardar en ser realidad mas de lo deseado. Era madrugada en España cuando los demócratas aspirantes a la presidencia de los Estados Unidos escenificaban en debate celebrado en Carolina del Sur las muchas diferencias que les separan sobre quienes debieran ser los beneficiarios de los145 mil millones de dólares que la administración Bush quiere devolver a los estadounidenses que pagaron sus impuestos. (()) Era precisamente donde Hillary Clinton –la escuchamos- como luego Barak Obama y John Edwards- estaban de acuerdo en que el plan Bush deja fuera a los 50 o 70 millones de estadounidenses mas necesitados, porque nunca recibirán un solo dólar al tener sueldos tan miserables que ni están obligados hacer la declaración de la renta. El plan Bush retrasaría su aplicación por cuestiones fundamentales que vuelven a enfrentar a los dos partidos. La urgencia es en lo único en lo que están de acuerdo. La habilidad del secretario del tesoro Henry Paulson -que ha suspendido su viaje a Davos- será la que desde ahora se ponga a prueba para consensuar las muchas diferencias que de momento han hecho multiplicar la crisis y el miedo al fantasma de la recesión por todo el mundo.