jueves, 17 de enero de 2008

Bernanke: soluciones urgentes y puntuales

La economía estadounidense ha empeorado, el resfriado tiene diagnistico, y para evitar males mayores, para tratar de no llegar a vivir la recesión que muchos auguran como inevitable, el presidente de la reserva, Ben Bernanke, quiere oficiar de guru ante la conmision de preseupuestos del Congreso. (()) Bernanke solo ha movido ficha para dejar en manos de los politicos una solución urgente y solo temporal. Un conjunto o paquete de medidas que aprueben para los propximos doce meses gastos extras y puntuales sin subir impuestos y con el tiento suficiente para no enrojecer a un mas los presupuestos. La cuadratura del círculo a la que se añadirá de inmediato y por su palabras una revisión urgente del precio del dinero. La realidad sigue siendo caprichosa, la bolsa sigue a la baja, las empresasa reportan perdidas y el consumidor se tiente el bolsillo mientras dos millones de familias temen quedarse sin hogar porque son incapaces de afrontar las nuevas letras de su hipoteca.
CUADRATURA DEL CIRCULO
El presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, sabe que le espera el paredón. La comisión de presupuestos escuchará -en las próximas horas- lo que parece una batería de recomendaciones muy puntuales y urgentes para invertir la mala racha y el run-run nacional que apunta a verse abocados muy pronto a una recesión económica que haga pagar al bolsillo de los consumidores las burbujas que aquí no hacen mas que complicar el horizonte. Bernanke menos gurú que Alan Greenspan y por su puesto con menos predicamento, se apuntará a pedir a sus señorías gastos extras y puntuales sin subir impuestos y con tiento para no enrojecer a un mas los presupuestos. La Reserva Federal hará lo que este de su mano el próximo 30 de enero para recortar el precio del dinero… medio punto seguro y hasta tres cuartillos de hacer caso a los mas interesados. Detrás de todo hay un problema de difícil solución: que hacer con la crisis hipotecaria en el país donde su máxima sigue siendo que cada palo aguante su vela mientras dos millones de familias pierden la casa en la que viven al no poder pagar las letras de su hipoteca.