lunes, 18 de junio de 2007

Marruecos y Polisario hablan del Sahara


El dialogo es el mejor titular para un nuevo encuentro –este auspiciado por Naciones Unidas- donde Marruecos y Frente Polisario deberian limar sus muchas diferencias sobre el Sahara. El holandés Peter Van Walsoum, nuevo representante del secretario general Ban Ki Moon, será el encargado de llevan adelante una mediación que desde 1997 habia resultado imposible. La delegación marroquí esta presidida por su ministro del interior Chakib Berrmusa y la del Polisario por Ali Beiba, virtual número dos del movimiento independentista saharaui. Las reuniones –a celebrar en Manhasset, Long Island, a unos 30 kilómetros de Manhattan y de la sede de Naciones Unidas en New York, se prolongarán por espacio de dos dias. Empiezan a las 11 de la mañana –seis de la tarde en españa- y cuentan con la presencia del denominado grupo de amigos. Por España ha viajado hasta Nueva York el director general para el Mediterráneo, Norte de Africa y Oriente Medio, Alvaro Iranzo, con el deseo de convertir las negociaciones en "un éxito" si al final se consigue que Marruecos y el Polisario acuerden convocar un nuevo encuentro "con fecha y lugar".
Y VAN SIETE...
Marruecos y el Polisario, de nuevo frente a frente, en un dialogo auspiciados por Naciones Unidas y en el que tambien han sido invitados representantes de Argelia y Mauritania y - sin voz ni voto- el grupo llamado Amigos del Sáhara Occidental, integrado por Francia, Gran Bretaña, España, Estados Unidos y Rusia. Hace una hora, Peter Van Walsoum –enviado especial y representante del secretario Ban Ki Moon- daba por abierta unas sesiones que a puerta cerrada y sin acceso de los medios de comunicación se prolongarán hasta mañana martes y que rompen un largo periodo de diferencias e incomunicaciones desde el último de los seis encuentro anteriores celebrado en Houston en 1997. Treinta y dos años después de comenzar el conflicto por el control del Sahara Occidental, región rica en yacimiento minerales, la esperanza de encontrar una solución negociada es lo último que se pierde. Si bien es verdad, que para muchos de los convocados acabar este encuentro en Manhasset, estado de Long Island, con una nueva fecha y lugar para su reanudación seria todo un éxito.