jueves, 28 de junio de 2007

La reforma migratoria, en el baul de los recuerdos

El Senado acaba de rechazar discutir la reforma migratoria de la que están pendientes doce millones de indocumentados que viven y trabajan sin papeles en los Estados Unidos. La votación 46-53 –sin conseguirse los 60 votos necesarios- se producía hace poco mas de media hora y el resultado evidencia lo que será un mensaje incomodo para la Casa Blanca. George Bush había puesto todo su empeño en la discusión de este proyecto y había garantizado al líder demócrata Reid que convencería a los senadores de su partido republicano para avalar la discusión de un proyecto que como pronto, volverá a ver la luz y a ser consensuado, después de las elecciones presidenciales del próximo año y de la renovación parcial de la cámaras.
DECEPCION PRESIDENCIAL
Doce millones de ilegales, trabajores y residentes sin papeles en los Estados Unidos, pagarán las consecuencias de la nueva tregua-rechazo que ha vuelto a protagonizar un Senado muy divido –lejos de escuchar las recomendaciones del presidente George Bush- y muy poco dispuesto a conceder regalos a un ejecutivo con los dias contados. Se necesitaban 60 votos para resolver en 30 horas un debate que luego se reanudaría en la Camara Baja que debería tambien aprobarlo antes de pasar a la firma del presidente que lo convertiría en ley. La tarea ha sido siempre difícil -pero 46 a 53 votos- convirtieron en imposible a pesar de las buebas intenciones y hasta promesas que los senadores republicanos hicieron llegar hasta la Casa Blanca. El senador demócrata y portavoz de la mayoria Reid expresaba su disgusto por lo que fue otro revés legislativo a las intenciones del presidente, aunque sacaba sus propias conclusiones: la lección para todos debe ser que debemos “trabajar más estrechamente juntos". George Bush ha expresado de inmedito su decepción por la votacion en el Senado. La "inmigración legal es una de las máximas preocupaciones de los estadounidenses" –dice desde la Academia militar de Rhode Island- "Entienden que la situación actual es insostenible". "Muchos de nosotros hemos trabajado duramente para ver si nos poníamos de acuerdo, pero no ha funcionado". El proyecto que ahora vuelve aparcarse tiene muy pocas posibilidades de ser de nuevo discutido en plenario, por eso y mirando al calendario son muchos los que piensan que consensuar una reforma migratoria solo sera posible después de las elecciones presidenciales del próximo año y de la renovación parcial de la cámaras cosa que no veremos hasta pasado el 20 enero del 2009.