martes, 27 de febrero de 2007

UN ATENTADO QUE NO HIRIO A CHENEY

La reacción en los medios estadounidenses es distinta y diferentes según pasan las horas… The New York Times ha colgado en su edición digital un titular en el que destaca que el vicepresidente Cheny ha salido ileso de un atentado con bomba en Afganistán. The Washington Pots prefiere decir que el objeto era la base de los Estados Unidos en Afganistán cuando la visitaba Cheney. Los Angeles Times prefiere casi casi pasar página, el vicepresidente reanuda su gira después de la explosion… y en los confidenciales –que tambien haylos en este país, como el muy cualificado Drudge Report- la foto del vicepresidente y su declaración de oir una fuerte explosión ha dejado de ser portada para convetir la caida-desplome de la bolsa neoyorkina en su noticia de urgencia y campanilas. Otros datos no menos espectacular sobre lo que Cheney vivió y escuchó en la base de Bagram son los detalles de la acción terrorista, confusos todavía a pesar de las horas transcurridas y mucho mas desiguales si se habla de victimas y heridos. El NYT habla de quince muertos –tres serian soldados estadounidenses- y destaca que el portavoz de la casa blanca . Tony show- ha minimizado la presencia del vicepresidente en ese atentado que no ha conseguido ni tan siquiera cambiar la agenda de Dick Cheney. El Washington Post dice que son cuatro las personas fallecidas, un soldado estadounidense entre ellas, aunque admite luego que agencias informativas elevan el número de muertos a la veintena. Las televisiones han enseñado las imágens del vicepresidente saludando al presidente afgano Karzai, sin incluir en esas imágenes las declaraciones que se atribuyen a Cheney diciendo que sobre las diez de la mañana –hora local- escucho esa fuerte explosión en una de las puertas de la base de Babgrab, situada a unos cincuenta kilómetros de la capital Kabul hasta donde se desplazó en helicóptero y donde como digo se le ha fotografiado por última vez en este agitado último martes de febrero