lunes, 26 de febrero de 2007

CHENEY LEE LA CARTILLA A MUSHARRAF


El vicepresidente de los Estados Unidos, Dick Cheney, se ha visto con el encargo de hacer de chico malo con el presidente Musharraf. Una visita sorpresa a Pakistan ha servido para dejar el mensaje más urgente de la Casa Blanca: si los talibanes que cruzan la frontera desde Afganistán, si los insurgentes que campan por el pais no son metidos en verada, la ayuda estadounidense será cancelada de inmediato. Musharraf se ha quejado con amargura, su alianza con la guerra le ha costado muertes y violencia como para justificar con creces el recibir 785 millones de dólares entre los que se incluye 300 en ayuda militar. Cheney ha preferido decir que entiende, a pesar de saber que hoy mismo en el dirio The New York Times se insinua que los demócratas estan dispuestos a cancelar cualquier cheque en blanco que no asuma por adelantado el evitar que los talibanes operen dentro de Pakistan. Esta visita-aviso coincide en el tiempo con la amenaza afgana de convertir 2007 en el año más sangriento de la resistencia. Seis mil talibanes esperan la llegada de la primavera para tomar las armas y enfrentarse a los ejercitos de la OTAN, donde Estados Unidos ha comprometido estos ultimos dias el envio de 3.200 nuevos soldados.