lunes, 15 de septiembre de 2008

Lehman, tensión en la bolsa

La tensión cotiza en bolsa y a estas horas solo hay que mirar a una esquina del televisor para saber como se mide el termómetro de la crisis hipotecaria en la bolsa neoyorkina. Los valores industriales han perdido en un abrir y cerrar de ojos trescientos puntos, era temprano, pero ahora la situación es la misma … las perdidas en el sector bancario son significativas, pero nada que no tenga arreglo como lo demuestra la entidad Merrill Lynch que después de ser adquirida por Bank of America rebota ganando treinta puntos para hacer verdad los propósitos que George Bush anunciaba a los cuatro vientos. (()) Esta es la forma que tiene el presidente de los Estados Unidos de confirmar lo que su ministro del tesoro, Henry Paulson, dejaba meridianamente claro este fin de semana en reuniones con los hombres de Wall Street… Se acabó papa estado, se terminó con la manivela de hacer millones de dólares y ahora empieza la difícil tarea de que cada palo aguante su vela. La Casa Blanca y el gobierno Bush quiere evitar el pánico en los mercados, minimizar las consecuencias de lo que esta meridianamente claro: la crisis hipotecaria ha empezado a escribir -con las que ayer eras letras de oro- el nombre de sus primeras víctimas.
OBAMA&McCAIN
Obama lo dice de otra manera… "Los desafíos que afronta hoy nuestro sistema financiero son una prueba más de que muchos en Washington y en Wall Street no estaban prestando atención a lo que ocurría". La campaña republicana replica y sentencia en un anuncio pagado: "Nuestra economía está en crisis. Solo aquellos reformistas comprobados como John McCain y Sarah Palin pueden arreglarla".
CAPITULO 11
La figura de la bancarrota en los Estados Unidos es tan singular como lo puede ser su sistema financiero. La entidad en quiebra puede elegir que formulario le conviene más y mejor presentar ante el juzgado de guardia. Lehman Brothers ha elegido el procedimiento que se conoce con el pomposo nombre de capítulo 11. No es –aunque pudiera parecerlo- la separata especial de ningún libro, tampoco es el nombre de una película, sino lo mas parecido a una garantía legal en la que una empresa abrasada por las deudas puede negociar y hasta dirigir la que en principio pudiera ser su recuperación mas urgente. La quiebra por el capítulo 11 permite en este caso a Lehman seguir cotizando en el mercado de valores. Fideicomisario americano—brazo del Departamento de Justicia — se nombrará conjuntamente con el banco, uno o más comités para representar los intereses de los acreedores y los accionistas e intentar desarrollar un plan de reorganización que haga viable superar la insolvencia. El plan debe ser aceptado por los acreedores, tenedores de bonos, accionistas, y siempre aprobado por la Corte de Quiebras, aunque será la corte si no hay acuerdo de las partes quien decida si el plan es viable y justo.