lunes, 29 de septiembre de 2008

Bush pide apoyo para el plan de rescate

George Bush ha querido dar la cara desde la Casa Blanca antes de que abriesen los mercados estadounidenses y diese comienzo -a las ocho de la mañana- las sesiones de la cámara de representantes. (()) El presidente en una comparencia que ha durado escasamente cinco minutos, anunciaba que el plan enfrenta de raiz la crisis financiera, agradeciendo a los líderes del Congreso su trabajo, aun a sabiendas que las votación de la ley será difícil aun a pesar de las garantias introducidas por los legisladores. (()) Con su voto van a evitar un daño económico para ustedes y sus comunidades, es la formula para tener credito y trabajo con el convencimientto de que el costo será menos de los 700 mill millones de dólares, cantidad que será restituida al Tesoro.(()) Este plan de rescate -apostilló Bush- retaurará la fortaleza y estabilidad del sistema y la economía estadounidense. Antes de esta comparecencia, el presidente prefirió decir por escrito nada mas conocer los primeras reacciones de los mercados asiáticos que "el plan -aprobado por los líderes del congreso- envía una fuerte señal a los mercados mundiales de que Estados Unidos se toma en serio recuperar la confianza y la estabilidad de nuestro sistema financiero" El voto en el Capitolio de Washington, reconocía el presidente, será difícil pero "sin este plan, las consecuencias en la economía de EE UU serían desastrosas" (()) La presidenta del Congreso, la demócrata Nancy Pelosi era todavía mas clara cuando hace unas horas convocaba a los representantes a votar este lunes, cosa que no podrán hacer los senadores como muy pronto hasta el miércoles. La fiesta ha terminado –escuchábamos- Las comisiones millonarias se acabaron. No se volverá a utilizar el dinero de los contribuyentes para salvar la irresponsabilidad de Wall Street. La ley que concederá la posibilidad de inyectar 700 mil millones de dólares como liquidez al sistema puede estar lista para la firma del presidente el próximo jueves. Todo a punta a que las discusiones no serán fáciles –hasta demócratas como Dennos Kucinich advierten que no están por lo pactado y que hay mas salidas- una palabras que no pueden descartar algún que otro sobresalto de legisladores que inmediatamente después saben tienen que ganarse la reelección del cargo el próximo cuatro de noviembre.