sábado, 27 de septiembre de 2008

España en un debate presidencial

Casi medio siglo despues de inaugurarse los debates electorales en la television estadounidense, el nombre de Espana ha sido objeto de un duelo sin sangre entre el candidato democrata Barack Obama y el republicano Jonh McCain, una referencia que no pasaba inadvertida a los distintos portavoces de campana. (()) Helly Fernandez, republicana, estaba convencida de haber conseguido ganar por KO a un aspirante democrata que para el gobernador Bill Richardson habia demotrado /hasta citando el ejemplo de Espana/ que Obama esta dispuesto a cambiar la imagen que de los Estados Unidos se tiene en el mundo.(()) Obama y McCain han demostrado haber dejado muy poco a la improvisacion. Por lo general, salvo sus propios seguidores, la opinion es que este primer debate acabo en tables pero dando a conocer con mucha claridad las diferencias que separa a democratas y republicanos.
SIN CAMPANILLAS
No sera este primero de los tres debates que van a protagonizar Obama y McCain el que permita al democrata o al republicano colocarse mejor para ganar la Casa Blanca. Economia, politica exterior y seguridad permitieron a casi 90 millones de estadounidenses saber que la historia sera diferente segun quien sea el cuatro de noviembre el elegido para sentarse en el despacho oval de la Casa Blanca. Hasta ese dia, puede pasar de todo en un pais donde la crisis financiera obliga a la clase politica hacer horas extras. McCain ha preferido volver a Washington con urgencia donde los lideres del congreso reanudaran esta manana la negociacion de la margarita… acuerdo si, acuerdo no, del que precisamente anoche los candidatos dejaron mas que nada la puerta abierta a soluciones mejores. McCain sigue pregonando la necesidad de que menos gobierno y menos impuestos es la mejor receta. Obama prefiere recordar que una gotas de cambio, reformas pendientes y controlar el gasto –que dicho sea de paso- no tiene porque alterar una agenda con la que quiere ganar un billete de primera para ganar la presiencia de los Estados Unidos.