martes, 22 de julio de 2008

Valdez, a golpe de ferry

Valdez sigue cubierto... Llueve pero en los pantanales la actividad es frenetica. La inmensa bahia que solo hace anos cubrieron 43 millones de litros de petroleo en el mayor desastre natural de todos los tiempos se muestra orgullosa al viajero. Petroleo, turismo, pesca son sus mejores tarjetas de presentacion. No hay billetes, dice la Alaska's Marine Highway veinticuatro horas antes de llenar su panza de coches y caravanas. El salto de Whitier a Valdez es casi de risa. Poco mas de dos horas sirven para ahorrarse quinientas mllas de la que sera para nosotros carretera buscada y elegida para el regreso. Valdez es la ultima parte de nuestro viaje. Una necesidad para saber donde fue capaz de llegar el primer espanol que planto sus reales en lo que hoy es una ciudad casi fantasma. Valdez asi todo presume con sus cuatro mil almas de tener los mejores servicios. Todo es mentira, pero en Alaska para poder vivir y soportar tantos extremos deben de tener que enganarse un poco cada dia. Nelly, con mas de sesenta primaveras, es uno de sus mejores ejemplos. Vive en Valdez. Trabaja en el parque estatal de Worthington Glacier. Regenta una pequena tienda que solo en varano atiende al turismo. Nelly vende en fotos las excelencias de lo que es el antes y el ahora. El invierno y el verano tienen de cuatro a seis metros de nieve de diferencia. Es Alaska, se toma o se deja.