lunes, 7 de julio de 2008

Talkeetna, puerta de Mount McKinley




Es como parece pero no lo que parece. Esta claro que llegar hasta el estado de Alaska en epoca estival es volver a poner en orden imagenes e historias. La nieve no existe o esta a la distancia sufienciete para convertirla en negocio de vida. Talkeetna esta llena de esas miles de ofertas que asaltan al turista para acercarse a la aventura. Una avioneta en cada esquina es la mejor demostracion de lo que en Alaska es ley de vida. Mas de trecientas pequenas companias aereas ofrecen al curioso aterrizar sobre un glacial o recorrer por los aires la espectacular agenda de montanas donde no faltan glaciales amenazantes a los que ver desperezarse en excursiones todo terreno. La llegada a Talkeetna esta precedida por frondosos bosques de arboles perennes en lo que la imaginacion hace facil situar animales de las mas variadas especies. El tren es imagen inseparable de lo que parece un pueblo de paso hacia ninguna parte, una estacion con la unica obligacion de hacer parada y fonda para encontrar lo que ya en su origenes fueron los cuartel generales del Alaska Railroad y el asentamiento urbano que con el tiempo no paso de ofrecer algo mas atractivo que la calle Main ahora flanqueada por cafes y negocios. Volar o salir corriendo es una de las soluciones que siempre vas a tener al alcance de la mano. Hoy la montana mas alta de los Estados Unidos, Mount McKinley(6194 m.), esta cubierta por la nubes. No importa. Uno de cada cincuenta ciudadanos de este inmenso estado tiene carnet de piloto y esta dispuesto a llevarte para verlo mas de cerca. Solo hay una condicion menos climatologica pero necesariamente importante: hay que tener la cartera bien llena y ser capaz de poder pagar los mas de ciento cincuenta dolares que piden por barba para decir que has aterrizado en una de las lenguas heladas que tiene encondidoa bajo la niebla el gigante McKinley.