miércoles, 9 de julio de 2008

Alaska: viajeros al tren

La conquista de Alaska se hizo a golpe de rail. Fue en 1923 cuando el presidente Warren G. Harding anadio realidades a la historia. Estados Unidos habia convertido antes a estas tierras heladas en su ultima frontera, compraba a la entonces Union Sovietica unas tierras a las que solo en los anos 20 se le ocurrio conviertir en el blanco objeto de su deseo. Llego el ferrocarril, nacia Alaska Railroad de sur a norte para abrir caminos insospechados. Llenaba de sentido lo que paso de ser busqueda de oro a petroleo y hoy a turismo de noche o de dia... segun la estacion del ano y las ansiedades de descubrimiento que lleve en su maleta el viajero. Alaska es un mundo tan diferente como diferente se hace y puede llegar a ser su descubrimento. El ferrocarril nos ha ofrecido la oportunidad de anadir curiosidades aun viaje que se antoja imposible. Alaska de dia es un estado para ricos o donde solo con dinero se puede intentar descubrir alguno de sus innumerables secretos. El ferrocarril, como la carretera, como los caminos mas accesibles solo te acercan hasta alguno de esos lugares de ensueno que tan solo privilegiados van a poder ver y tocar con la ayuda de la chequera y los viajes casi privados. Alaska en la aurora del verano tiene veinticuatro horas de luz para hacer mas interminables los suenos. El viaje de Anchorage a Denali en tren es buena prueba de lo mucho que se lleva el viento. Pasar y ver pero no tocar es como una maxima a sumar a la que preside un ferrocarril casi centenario. La vida en Alaska, -ahora siempre de dia, manana siempre de noche- la vida en Alaska es vida que pasa por una compania ferroviaria que presume y es capaz de colgarse medallas. Mas de 2000 empleados a los que paga con 83 millones de dolares, quinientos mil viajeros y 8 millones de toneladas de carga al ano van a ser solo la punto de un iceberg que esconde realidades paralelas. El tren, como Alaska, es parte de sus muchos secretos. Esta vez, el tren se nos ha ofrecido como la posibilidad de llegar mas lejos... tan lejos como ese mana que viene desde allende las montanas, los hielos y hasta la ultima frontera y que todos llamamos petroleo.