martes, 8 de julio de 2008

Portage Glacier, aviso de lo que viene




Fue el primer aviso. El principio de lo que uno puede esperar cuando hablan de Alaska y se muere de frio. Llueve. La nieve marca la diferencia. Las nuebes cierran la vista hacia el infinito. Hay agua por todas partes. Montanas a las que nunca se les ira un manto blanco capaz de precipitarse en cualquier momento sobre el vacio. A veces, el destino tiene parada y fonda en un mar incapaz de levantar un solo dedo asombado por el estruendo que provocan visitas inesperadas. El lago que recibe el Portage Glacier cambia de color segun le viene en gana. Hay de todo por sus alrededores. Lo normal es ver el bosque nacional de Chugach que da asilo al Portage Glacier cubierto de nieve. No falta agua, ni salmones, ni osos, ni aguilas, ni turistas que ahora estrenan por vez primera el placer de viajar con la casa a cuestas. Pasaran solo horas y descubriran pronto que todo aqui es diferente. No aprenden. Hacen que no saben y hasta acaban pasando la noche en apartamentos de alquiler con la unica dicha de encontrare cama blanda y ducha reparadora. El Portage Glacier ha sido solo el principio de lo mucho que nos espera. El primer aviso, la advertencia de que todo puede ser mas verdad de lo que habiamos llegado a imaginar. La proxima no olvidare los guantes ni el casquete polar. Casquete que aqui es de verdad, pero queda tan lejos de ser real como el Alaska Wildlife Conservation Center (AWCC), un refugio de seres vivos en el que solo falta ver al primer animal de la creacion encantado de haberse conocido. Y eso por no hablar de los estragos que de ayer a hoy ya se dejan sentir y ver en este pequeno rincon del mundo al que podrian apodar el portal para descubrir las consecuencias del llamado cambio climatico.