miércoles, 10 de diciembre de 2008

Miles de millones motorizados

Mas de lo mismo. Esta vez dinero motorizado -14 mil millones de dólares- con el propósito de salvar a las grandes empresas de la automoción estadounidense. Esta vez sus señorias, los representantes que escuchan al pueblo, se han aplicado ahora la lección aprendida hace unos meses de los padres de la patria. A grandes problemas, nacionalizaciones mas que dudosas. Primero fueron los bancos, después las promesas de ayudar a los desheredados de la tierra con paquetes que todavía están saliendo de los congeladores. Ahora toca a las empresas como General Motors y Chrysler capaces de haber lanzado a los cuatro vientos un trágico reclamo nacional para la superviviencia. Esta noche, la cámara de representantes ha sido la primera en tirar de la cartera de todos para salvar a empresas que, como la emblemática Ford dispuesta todavía a valerse por sí sola, piden auxilio social para seguir vivitas y coleando . Los resultados son de mirar con lupa, sobre todo porque los padres de la patria republicanos andan a la greña con semajante asunto. La luz verde que dieron sus colegas en la cámara baja puede volverse roja con el pasar de las horas. The New York Times en su edición digital es el primero es hacer las matemáticas políticas que ponen los pelos de punta. Doscientos treinta y site votos afirmativos no han dejado caer en saco roto los 170 votos negativos que llegaron a sumar los ciento cincuenta republicanos y los veinte demócratas que han seguido fieles a su criterio de que cada cual, en este mundo capitalista, sea capaz de aguantar su vela. La primera, es por ahora en la frente. La siguiente será saber si el triunvirato republicano que representan los senadores que salen en las fotos -Richard C. Shelby, David Vitter, y Jim DeMint- van a permitir que los millones que pagan en impuestos los estadounidenses acaben tambien siendo destinados a salvar algunas empresas como las que les venden coches y sueños a cuatro ruedas despues de que los ciudadanos se hayan cansado de comprarlos a cómodos plazos.