domingo, 12 de octubre de 2008

El dinero de los españoles se prestará con seguridad

Pedro Solbes, vicepresidente y ministro de economía español es optimista y suscribe las medidas que de forma conjunta adoptan los gobierno internacionales para devolver la confianza a los mercados y recapitalizar a los bancos que lo necesiten, haciendo siempre la salvedad que en el caso español, la ayuda se realizará sobre activos cien por cien garantizados. (()) Solbes advierte que la confianza en los mercados no se podrá restaurar de hoy para mañana, que la crisis tiene cuellos de botella a los que hacer frente y que son de una gravedad que necesita de la concurrencia de todos. España –advertía- esta preparada para encarar los problemas con un sistema bancario tradicional y de plena solvencia. Sobre la previsiones del Fondo Monetario Internacional de que España entrará en recesión en el año 2009, Solbes advitió que las previsiones nacen muertas el mismo día que se publican, aunque reconocía que ahora no serán los precios del petroleo sino la situación de la economía internacional la que pueda influir en nuestro crecimiento.
LA BANCA DE INVERSION HA MUERTO
El vicepresiente y ministro de economía, Pedro Solbes, es optimista en la solución de la crisis financiera que ha terminado, solo en semanas, con el modelo de los bancos de inversiones y santificado a la banca tradicional que como la española solo puede tener ahora problemas de liquidez a los que está dispuesto hacer frente la ayuda de un gobierno que sabe que el dinero de los españoles será solo depositado en activos garantizados al cien por cien. (()) Pedro Solbes, que intervendrá mañana en Washington en las sesiones de la Asamblea del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, suscribía las intenciones de los ministros y gobernadores de los bancos centrales desde el convencimiento de que solo una acción conjunta resolverá el problema de confianza de los mercados aunque no será nunca de hoy para mañana (()) El vicepresidente español salía con esta declaración al paso de la previsión que hacía el Fondo Monetario sobre que la economía española entrará en recesión el próximo año. Nuestra situación estaba antes condicionada a los precios del petróleo y a la marcha de la economía internacional. Hoy es solo esta última la única y nuestra verdadera preocupación.