martes, 5 de agosto de 2008

Medellín, ejecutado

José Ernesto Medellín ha muerto por inyección letal en la presión de Huntsville. Eran las diez de la noche –en Texas- cinco de la madrugada en España. Fue el martes de un día muy largo para el asesino confeso y condenado hace quince años. Medellín alteró las vacaciones del Tribunal Supremo de los Estados Unidos y dejó indiferente al gobernador Perry. Sus consiguieron aplazar por unas horas la ejecución de su defendido alegando que no se habían respetado las garantías procesales que se deben a un ciudadanos extranjero. La Corte Penal Internacional con sede en La Haya había recomendado a los Estados Unidos repetir los juicios de al menos 51 mexicanos, como José, condenados a muerte sin haber podido tener el auxilio de sus consulados. El Supremo -por cinco votos a cuatro- decidía ignorar estas recomendaciones y daba luz verde a la ejecución. Medellín tenia diecicoho años cuando en un rito de iniciación pandillero violó y asesinó a dos jóvenes tejanas. José Medellín antes de morir pedía perdón por sus errores y por la violación y asesinato cometido en Houston en 1993.
PROTESTA MEXICANA

El preso mexicano José Medellín tuvo en jaque durante unas horas al mismísimo Tribunal Supremo de los Estados Unidos donde los nueve altos magistrados de la nación volvieron a decidir por 5 votos a 4 que la Corte Internacional de Justicia no era nadie para meter las narices y detener ejecuciones con inyección letal en procesos contra ciudadanos extranjero a los que –como Medellín- se recomendaba desde La Haya debiera dárseles el derecho de la asistencia consular reconocida por las convenciones de Viena. Entre los muy pocos y selectos testigos que a las nueve y media de la noche en la tejana prisión de Huntsville asistían a la ejecución de Medellín con una inyección letal, entre los pocos testigos no faltaban los padres y familiares de las dos niñas que en 1993 eran violadas y asesinadas en Houston. (()) Así hablaba el padre de Jennifer Ertman que perdió a su hija con quince años a manos de la pandilla que daba la bienvenida en rito iniciático al joven Medellín. "He tenido que esperar mucho, mucho tiempo –añadía- Ahora voy a esperar cada día, cada día de mi vida, a que los otros responsables de la muerte de mi hija sean ajusticiados" El gobierno de México ha presentado una protesta formal por la ejecución de Medellín que califican de violación al derecho internacional y claro desacato a las orden de la Corte Internacional de Justicia