sábado, 30 de agosto de 2008

Los republicanos, Gustav y Katrina

Gustav es la amenaza, pero los repubklicanos se la juegan. John McCain puede ver ahora, nada mas despertarse, como sera su convencion nacional en St Paul, la capital del estado de Minnesota. Las televisiones –en especial las cadenas todo noticia- no quitan el ojo a Gustav al que han colocado permenente en una cuarta parte de las pantallas de sus espectadores. (()) Las airadas protestas de ciudadanos sin recursos, embarazadas haciendo colas para salir de Nueva Orleans cumpliendo la orden del alcalde democrata Nagin, no van a ser nada comparadas con las imagenes y banderas republicanas de una convencion si las ciudades de Texas, Luisiana o Missisisippi empiezan a llenarse de agua. McCain sabe que eso no es ninguna buena imagen para unos republicanos que deben uy quieren dar respuesta al cambio de Obama con reformas y promesas que en todo caso deben pasar por no bajar la guardia ante desastre como el que se avecina. McCain tendra que pensarselo dos veces, no vaya a ser que George Bush se quede en la Casa Blanca trabajando y el futuro aspirante republicano a sucederlo dandose banos de promesas y esperanzas despues de que Gustav este dejando su tarjeta en las costas del sur estadounidenses despues de haber cerrado pozos y plataformas petroliferas en el Golfo de Mexico haciendo temer que la gasolina vuelva a ponerse por las nubes