viernes, 1 de agosto de 2008

Científico suicida iba a enfretarse a pena de muerte

La película de momento tiene guión inacabado, pero la última hora permite añadir mucho misterio cuando no ayudar a sacar conclusiones equivocadas. Me explico, la historia viene de lejos. Apuntabas que después de los atentados del 11 de septiembre del 2001 este país añadía a sus preocupaciones el envío de cartas con ántrax –polvos blancos pero mortales- que costaron la vida de cinco personas y llevaron hasta los hospitales a más decenas de afectados en buena parte funcionarios del servicio de correos. Bruce Ivins que así se llamaba el científico que el pasado martes fallecía en lo que tiene visos de ser un suicidio en toda regla, Bruce Ivins había trabajado durante 18 años con los equipos de investigación que desde los departamentos del gobierno tratan de aclarar historias tan delicadas como los envíos postales que fueron capaces de aterrorizar a la población estadounidense. Pues bien, ahora, despues de años de trabajo e investigaciones en silencio por parte del FBI el que parece ser uno –sino el único sospechoso de los envios de antrhax no es otro que el científico Ivins quien a sus 62 años –y esa es la ultima hora que adelanta The Wall Street Journal- iba a recibir en las próximas horas o días la acusación formal por cargos de asesinato con petición de pena de muerte.(()) Esto que escuchamos es el documento sonoro que a primeras horas de esta mañana –lo contábamos en el diario de la t5arde- conseguía por su parte la cadena CNN. El hermano de Bruce –Tom Ivins- explicaba y confirmaba en llamada telefónica los primeros detalles de una noticia que hoy ha publicado en exclusiva el periódico Los Angeles Times añadiendo un detalle no desmentido hasta el momento. Bruce Ivins había pasado el ultimo año y medio bajo la mirada atenta y los interrogatorios del FBI, siendo incluso con su familia muy poco explicito sobre los cargos que ahora se conocen y que a muchos pueden hacer pensar que el caso del envío postal de ántrax pudiera haberse llevado a la tumba a uno de sus principales autores o al único autor de los hechos quien además pasaba con piel de cordero por intentar llevar el hilo hasta el ovillo