martes, 19 de septiembre de 2006

JUGAR AL RATON Y AL GATO


No se vieron, ni se cruzaron palabras en la sala de plenarios de naciones unidas. George Bush y Mahmud Ahmadineyad jugaron al raton y al gato, pero dijeron al mundo lo que para Iran y para los Estados Unidos son sus reglas de juego. Ahmadineyad hablo claro de lo que considera sus derechos y desde la nocturnidad que invitaba a otros a chocar manos con Bush en la recepcion habitual con la que el presidente estadounidense agasaja en Nueva York a los ilustres huéspedes, Ahmadineyad denunciaba tambien que Estados Unidos y Gran Breteña se adjudican en el Consejo de Seguridad los papeles de fiscal, juez y verdugo. Bush se habia curado en salud, bajaba el diapasón para decir desde aqui a los ciudadanos de Oriente Medio que no quiere la guerra, que su pais desea la paz, que respeta al pueblo de Iran, que respeta su historia y lo mucho hecho por la civilización, pero no puede en nombre de la seguridad de sus ciudadanos permitir que se juegue con energia nuclear y ver como los ayatholas cierran el paso a la democracia y a la libertad. Koffi Annan, el secretario general que se ganaba un minuto largo de aplausos como mejor despedida, habia tambien echado su cuarto a espadas… lo peor o lo mejor, es que su mensaje trataba de evitar ser iluso para pisar la realidad… Los acontecimientos de los últimos 10 años –dice. no sólo no se han resuelto, sino que han acentuado los tres grandes desafíos que enfrentaban: al mundo con una economía injusta, el desorden y el amplio desprecio por los derechos humanos y el respeto de la ley. La jornada de este miércoles permitira escuchar entre otros a muchos orados latinoamricanos, entre ellos los presidentes de Argentina, Guatemala y Venezuela, estos dos ultimos, con el confesado propósito de ver a solo uno de sus respectivos paises sentado el proximo año en uno de los sillones rotatorios del consejo de seguridad.