viernes, 14 de noviembre de 2008

Bush, anfitrion compasivo del G20

Washington duerme sonando en numeros. La cena en la Casa Blanca solo ha sido un preambulo a unas largas horas de intensos trabajos en los que equipos y ministros de economia han allanado el camino de lo que quieren sea una cumbre economica de la que salgan principios de acuerdo y calendarios en los que corregir una crisis financiera que /repite el presidente George Bush, como anfitrion/ estuvo cerca de colapsar el sistema capitalista. Estados Unidos organiza este encuentro del G20 sin grandes alaracas incluso sin la presencia de Barack Obama quien ha preferido delegar en la exsecretaria de estado Madeleine Albright su representacion. La delegacion brasile;a se ha atrevido adelantar que seria bueno dejar Washington con una cita para febrero o marzo en la Gran Bretana. Bush adelanta su intencion de aceptar reformas y transparencia como principios para el acuerdo, siempre y cuando /repetira esta manana en mensaje radiofonico/ no sea el intervencionismo la solucion ni se haga pagar los platos rotos al into intocable libre mercado. La cita, la dos sesiones de trabajo a celebrar a puerta cerrada por los jefes de estado o de gobierno que descansan ahora en Washington, tienen foto previa de familia y en el llamado Museo de los Edidicios -en el centro de la ciudad- a las ocho de la manana, cuando sean las dos de la tarde en Espana.